Anuario iSanidad 2025
Izabel Alfany, directora general de EIT Health Spain
La pandemia de covid-19 fue un punto de inflexión que reveló tanto la vulnerabilidad de nuestros sistemas como su enorme capacidad de respuesta. Desde entonces, la salud ha pasado a reconocerse como un activo estratégico al mismo nivel que otros sectores, como el de la energía o las materias primas, como generador de bienestar. Pero cabe preguntarse si el sector salud también está presente en la agenda pública en lo referente a su capacidad de generar crecimiento, empleo, liderazgo tecnológico y competitividad.


La Nueva Agenda Europea de Innovación, desarrollada por la Comisión Europea en 2022, tiene entre sus objetivos impulsar la capacidad europea de transformar el conocimiento científico en soluciones que lleguen al mercado, impulsen su competitividad y mejoren la vida de los ciudadanos.
El sector salud se reconoce como uno de los sectores clave y, en ese sentido, iniciativas que son resultado de esta estrategia, como el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, la Ley de Inteligencia Artificial o la futura Ley de Biotecnología pretenden sentar las bases de un entorno más competitivo, menos fragmentado y más propicio para el desarrollo de nuevas tecnologías sanitarias.
La salud ha pasado a reconocerse como un activo estratégico al mismo nivel que otros sectores, como el de la energía o las materias primas, como generador de bienestar
El sector salud como palanca económica
Según datos de MedTech Europe y de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), la industria de la salud representa el 10% del PIB europeo y emplea a más de 15 millones de personas. A su alrededor se articula una cadena de valor que combina investigación, tecnología, industria y servicios sanitarios.
Europa cuenta con fortalezas indiscutibles —una base científica sólida, sistemas sanitarios altamente digitalizados y capital humano de excelencia—, pero todavía necesita convertir su liderazgo científico en liderazgo económico. Para ello, el desafío no es solo innovar, sino hacer que la innovación llegue al mercado y escale a nivel nacional y continental.
Ecosistemas de innovación: la clave del éxito
La competitividad del sector salud depende cada vez más de la existencia de ecosistemas de innovación sólidos y colaborativos.
No basta con financiar proyectos o apoyar startups: es necesario construir entornos donde universidades, hospitales, empresas, startups y administraciones trabajen juntas compartiendo información, datos y objetivos. En ellas se identifican las necesidades de conocimiento, competencias, inversión y cooperación que tiene Europa para competir globalmente.
El modelo español de colaboración público-privada regional, alineado con las políticas europeas de innovación, se ha convertido en un ejemplo
La Comisión Europea, con su estrategia Choose Europe for Life Sciences, lo ha dejado claro: si Europa quiere ser el lugar más atractivo para la inversión en ciencias de la vida en 2030, debe reforzar sus ecosistemas de innovación, impulsar la transferencia tecnológica y reducir las barreras de acceso al mercado.
España, referente europeo en innovación en salud
España se ha consolidado como uno de los ecosistemas de salud más dinámicos de Europa. Nuestro país combina una investigación biomédica de excelencia con un sistema sanitario altamente digitalizado y un tejido emprendedor en expansión.
Desde EIT Health Spain trabajamos con 34 miembros y colaboradores —universidades, hospitales, empresas y centros tecnológicos— para acelerar la innovación en salud y apoyar el crecimiento de startups que hoy están marcando la diferencia en áreas como la medicina personalizada, la inteligencia artificial aplicada o la gestión de datos clínicos.
España destaca por su capacidad de colaboración, un valor diferencial que nos ha permitido situarnos entre los países más activos del ecosistema europeo de EIT Health.
Nuestro país combina una investigación biomédica de excelencia con un sistema sanitario altamente digitalizado y un tejido emprendedor en expansión
Hemos demostrado que cuando ciencia, empresa y sector público trabajan de forma coordinada, la innovación florece y genera resultados: proyectos que crean empleo, mejoran la eficiencia de los sistemas sanitarios y exportan soluciones tecnológicas a toda Europa.
Además, el modelo español de colaboración público-privada regional, alineado con las políticas europeas de innovación, se ha convertido en un ejemplo de cómo la descentralización y la cooperación pueden reforzar la competitividad nacional y europea en salud.
Mirando hacia el futuro
La próxima década será decisiva. El sector salud está llamado a ser uno de los principales motores del crecimiento económico europeo, impulsando no solo el bienestar de los ciudadanos, sino también la autonomía tecnológica y la capacidad de Europa para competir globalmente.
Para lograrlo, debemos seguir apostando por el fortalecimiento de ecosistemas sólidos que unan talento, investigación y emprendimiento. Europa no puede permitirse que sus ideas más brillantes se desarrollen en otros mercados. Desde EIT Health trabajamos para que el conocimiento, el talento y la innovación en salud se transformen en crecimiento sostenible.
España tiene la oportunidad —y la responsabilidad— de seguir siendo un referente en este camino, liderando una nueva etapa donde la salud sea sinónimo de competitividad, progreso y bienestar compartido













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