Claves para la recuperación postoperatoria en diástasis de rectos

Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
En los casos de diástasis de rectos que requieren de cirugía, tan importante es la intervención en sí misma como la recuperación posterior. Como explica el Dr. Fernando Ferreira, especialista en Cirugía Abdominal en el centro CUF de Oporto en este episodio del vídeo podcast de iSanidad, realizado con el apoyo de BD, “esta es una cuestión importante, porque muchas veces parece que los cirujanos nos enfocamos sólo en la cirugía y, a veces en la preparación previa, pero una vez finalizado este proceso, ya está”. Y, como remarca el especialista, gran parte del éxito a largo plazo reside en la manera en que se afronta la recuperación.

También, este proceso es crucial de cara a evitar la aparición de recurrencias en la diástasis de rectos. Para todo ello, es necesario que el cirujano responsable de la intervención, así como el resto de profesionales implicados, proporcionen unas orientaciones claras de cara a gestionar una recuperación óptima.

En cuanto a las principales pautas para el postoperatorio, el Dr. Ferreira remarca que esta ha de orientarse a que no surjan complicaciones locales, seroma o cualquier otro problema que obstaculice la recuperación. También, derribando mitos, pone el foco en que “el paciente no necesita, e incluso puede ser perjudicial, recuperarse tumbado en la cama, sino que hay que caminar siempre que no suponga dolor o esfuerzos innecesarios”. Precisamente el experto incide en que el dolor debe actuar como guía para ir incorporando nuevas actividades.

El Dr. Ferreira explica que el dolor debe servir de guía para ver qué actividad física se puede ir incorporando en cada momento de proceso de recuperación

También, el Dr. Ferreira enumera varios elementos importantes de cara a la recuperación. “Cuando se utiliza la compresión es para unificar todas las estructuras que se habían separado y vuelto a unir durante la intervención y suele ser entre los cuatro y ocho primeros días cuando se suelen dar más complicaciones, aunque también puedan surgir al mes”, explica. Si se produjese alguna complicación, añade, en su caso dispone de un programa de fisioterapia que ha elaborado junto a profesionales de la fisioterapia. “Este se enfoca en el núcleo, en el centro del abdomen, en los músculos paraespinales, la pelvis y también es importante la musculatura el torso; se refuerzan todos estos y también se usa la electroestimulación y el drenaje linfático, que es fundamental”, desarrolla.

Con la unión de todo ello, apunta, se añade un bonus para facilitar que se unen todos los planos afectados durante la intervención, con menos complicaciones y mayor garantía de éxito.

Recuperación gradual de la actividad

Como mencionaba anteriormente el Dr. Ferreira, durante las diferentes fases de la recuperación, es importante que los pacientes vayan recuperando la actividad de manera gradual. “En los primeros 30-40 días yo les animo a caminar en plano, sin pendiente, pero muchos andan cinco kilómetros sin problema; después de la cuarta semana, por ejemplo, pueden empezar con la natación o con ejercicios con botellas de arena y poco peso”, detalla el cirujano. Asimismo, señala que “a las cuatro o seis semanas ya pueden empezar a hacer ejercicios de brazo o pecho en el gimnasio, además de otras actividades como pilates”.

En el marco de este proceso, el Dr. Ferreira precisa que es importante acotar el uso de fajas u otras prendas de compresión durante el postoperatorio. “Los pacientes tienen que usar las prendas de compresión unas cuatro o cinco semanas tras la operación, pero no más; tienen la sensación de que les protegen, pero lo cierto es que tienen que ir desarrollando la musculatura y un uso prolongado puede generarles una atrofia”, advierte. Además, el experto remarca que más allá de no ser de ayuda, el uso inadecuado o prolongado de estas prendas puede derivar en complicaciones como una acumulación de la adiposidad o la aparición de seromas, desequilibrando la recuperación o incluso generando una infección secundaria.

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