Cepeda defiende la “legitimidad” de la desobediencia civil

Iván Cepeda se empeña en desconocer a Abelardo de la Espriella, su rival en las elecciones presidenciales, como mandatario electo. Al menos, si el próximo presidente no aclara los cuestionamientos del ahora congresista opositor sobre su nacionalidad estadounidense y lo que interpreta como un riesgo para la soberanía.

A través de su cuenta de X, el senador del Pacto Histórico ratificó que acepta los resultados del escrutinio, que corroboraron a De la Espriella como el próximo inquilino de la Casa de Nariño. En una rueda de prensa a días de los comicios, Cepeda acató lo pronunciado en las urnas y prometió una oposición serena y organizada.

Una semana después, en otra conferencia, el líder del Pacto Histórico endureció el tono y lanzó una idea abstracta de “desobediencia civil pacífica” si su contrincante no renuncia a su nacionalidad estadounidense o no aclara su vínculo con el testaferro Alex Saab. Este miércoles, primero de julio, reiteró los reparos.

“El candidato elegido debe aclarar si es colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense”, escribió en sus redes sociales, y aseguró que en el “entorno” del penalista “buscan ignorar” el “inmenso peligro” que la nacionalidad estadounidense de De la Espriella representa “para nuestra soberanía”.

No es una discusión nueva. Diez días antes de la segunda vuelta de las elecciones, con un breve auto de cuatro páginas, la Sección Quinta del Consejo de Estado rechazó una demanda que pretendía anular la inscripción de Abelardo de la Espriella como candidato presidencial. Un magistrado rechazó la acción legal por un formalismo.

El magistrado Omar Joaquín Barreto fue el que desestimó la nulidad, que interpuso Sebastián López Betancourt en junio. El demandante alegó que permitir la inscripción de De la Espriella teniendo nacionalidades distintas a la colombiana es problemático.

El debate sobre la nacionalidad estadounidense de De la Espriella sirve de telón de fondo

La Registraduría admitió “una situación que, conforme al derecho internacional y los antecedentes comprobados, permite y facilita que una potencia extranjera invoque su propia legislación para intervenir en defensa de su nacional”, narró López.

Barreto, por su parte, ni siquiera le dio paso a un estudio de fondo de los argumentos. La razón es que el acto de inscripción es de trámite, no definitivo, porque el proceso administrativo electoral concluye con la elección de alguien como presidente.

“El acto de inscripción de una candidatura es un acto de trámite que se profiere dentro de la actuación que culmina con el acto que declara la elección, el cual no es enjuiciable de forma directa”, explica el auto.

Cualquier cuestionamiento sobre la nacionalidad del abogado y si no puede ejercer la Presidencia podría aducirse ante la justicia con las credenciales del Consejo Nacional Electoral (CNE) que De la Espriella recibió junto a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, el 25 de junio. Varios exmagistrados consideran que sí existe una incompatibilidad.

Una veintena de juristas, entre quienes están Ramiro Bejarano, exdirector del antiguo DAS; Rodrigo Uprimny, exmagistrado de la Corte Constitucional, o José Gregorio Hernández, expresidente del mismo tribunal, argumentó un “conflicto de lealtades”.

Abelardo de la Espriella tiene tres nacionalidades, colombiana, italiana y estadounidense. Para obtener la norteamericana debió hacer un juramento que, según los exmagistrados y académicos, puede generar tensiones al ser jefe de Estado.

“La desobediencia civil tiene toda la legitimidad”: Iván Cepeda

“Por sus implicaciones éticas, jurídicas y políticas, una persona que haya hecho ese juramento”, que implica renunciar “absoluta y enteramente” a cualquier “príncipe, potentado, estado o soberanía extranjera”, no puede ser presidente, opinaron.

Iván Cepeda retomó los alegatos. Las “obligaciones que genera la ciudadanía estadounidense” son “incompatibles para el ejercicio de la Presidencia en Colombia”, aseveró. Y concluyó que, por el lío de la nacionalidad, “apelar a la desobediencia civil pacífica tiene toda la legitimidad”.

La Presidencia es “un cargo que implica una profunda lealtad y fidelidad hacia Colombia, nuestra Constitución y nuestras leyes”, añadieron entonces los exmagistrados. Otro bando, con figuras como Gloria Stella Ortiz, José Fernando Reyes o Alejandro Linares, sostiene lo contrario.

El 11 de junio una docena de juristas firmó el documento antagónico y tachó de “inadecuado” que “se hagan públicos conceptos dirigidos a poner en duda la capacidad jurídica de uno de los candidatos” a una semana de la segunda vuelta.

En el programa A Fondo, con la periodista María Jimena Duzán, Cepeda ahondó el primero de julio en su mensaje de “desobediencia civil”, sin anticiparse a qué consecuencias asumiría durante los próximos cuatro años del mandato del derechista.

“Si el señor va y se posesiona sin haber cumplido condiciones mínimas de soberanía, lamentablemente yo, y creo que mucha de la gente que es parte de mi espectro político, diremos ‘ese señor no nos representa, no es nuestro presidente, nos negamos a obedecer sus órdenes’”, expresó en el pódcast.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Por qué Iván Cepeda insiste en hablar de desobediencia civil frente a Abelardo de la Espriella?

El senador sostiene que una eventual posesión de Abelardo de la Espriella sin resolver las dudas sobre su nacionalidad estadounidense y sus presuntos vínculos con organismos de inteligencia de ese país carecería de legitimidad. Por eso afirma que una “desobediencia civil pacífica” sería una respuesta legítima desde la oposición.

¿Cuál es la controversia sobre la nacionalidad de Abelardo de la Espriella?

El presidente electo tiene nacionalidad colombiana, italiana y estadounidense. Un grupo de exmagistrados y juristas considera que el juramento de ciudadanía de Estados Unidos podría generar un conflicto de lealtades incompatible con la Presidencia, mientras otro sector académico sostiene que no existe impedimento jurídico para ejercer el cargo.

¿Qué ha dicho la justicia sobre las demandas contra la candidatura de De la Espriella?

El Consejo de Estado rechazó una demanda que buscaba anular su inscripción como candidato, pero lo hizo por razones procesales y sin estudiar el fondo del debate sobre la doble nacionalidad. Eso deja abierta la posibilidad de que los cuestionamientos se planteen ahora contra el acto que declaró su elección.

¿Iván Cepeda desconoce el resultado de las elecciones presidenciales?

El excandidato ha reiterado que acepta los resultados del escrutinio y reconoce que Abelardo de la Espriella ganó las elecciones. Sin embargo, condiciona su reconocimiento como presidente a que despeje las dudas sobre su nacionalidad estadounidense y sostiene que, de no hacerlo, no se sentiría obligado a acatar sus decisiones como jefe de Estado.

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