EE. UU. acelera su plan para adelantar a China y construir centrales nucleares en la Luna

Estados Unidos ha lanzado una iniciativa para instalar reactores nucleares en la Luna con el objetivo de sostener futuras bases habitadas y adelantarse a China en la carrera por el control del polo sur del satélite, una de las zonas más hostiles y estratégicas del espacio.

El plan, promovido por la Casa Blanca, establece plazos para desarrollar reactores orbitales en 2028 y sistemas de generación de energía en la superficie lunar hacia 2030, considerados clave para garantizar el suministro durante las largas noches de hasta 14 días terrestres.

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Los datos de la misión se registran en un documento de seis páginas llamado NSTM-3 y firmado por el director de la Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, Michael Kratsios. En concreto, la National Initiative for American Space Nuclear Power intenta dar un nuevo impulso a planes más específicos publicitados hace meses, como el de construir un reactor de fisión nuclear de hasta 100 kilovatios en la superficie lunar, suficiente para dar energía a unos 80 hogares.

Estados Unidos liderará el mundo en el desarrollo e instalación de energía nuclear en el espacio para exploración, comercio y defensa”, explican en dicho documento.

La energía nuclear será un componente central para las operaciones en la superficie lunar.

/ Pixabay

La estrategia forma parte de un programa más amplio de colonización que busca establecer presencia humana permanente en la Luna a partir de 2032, mediante un aumento significativo de misiones tripuladas y robóticas, así como el envío de grandes volúmenes de carga.

En este contexto, la misión Artemis II marcó recientemente el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna tras más de medio siglo, en lo que la NASA considera el primer paso para futuras expediciones más complejas.

El desarrollo de esta infraestructura dependerá en gran medida de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, cuyos sistemas de aterrizaje y transporte serán fundamentales, aunque aún presentan desafíos técnicos.

La energía nuclear será un componente central para las operaciones en la superficie lunar, ya que permitirá generar electricidad y calor de forma continua en condiciones extremas, utilizando combustibles como plutonio o isótopos de larga duración.

En paralelo, China avanza con su propio programa y prevé llevar astronautas a la Luna en 2030, además de explorar la construcción de infraestructuras energéticas en colaboración con Rusia, lo que intensifica la competencia entre ambas potencias.

La NASA considera que el desarrollo de bases en la Luna servirá como plataforma para futuras misiones tripuladas a Marte, consolidando al satélite como un punto clave en la exploración espacial de las próximas décadas.

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