El 48% de las personas con hepatitis B sigue sin realizarse la prueba de hepatitis delta

Redacción
El 48% de las personas con hepatitis B no se han realizado la prueba para detectar el virus de la hepatitis delta (VHD) y a más del 27% no se le evalúa el ARN-VHD, la prueba que confirma si existe infección activa. Esto refleja que las brechas en el diagnóstico de la hepatitis delta en España (VHD) siguen siendo un reto en España.

La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) ha elaborado de forma independiente el documento Recomendaciones sobre el diagnóstico de pacientes con el virus de la hepatitis delta (VHD) en España, coordinado por los doctores María Buti y Federico García. El trabajo, financiado por Gilead sin intervenir en su contenido, se ha publicado en la revista Gastroenterología y Hepatología.

Se considera la forma más grave de hepatitis vírica crónica por su rápida progresión hacia fibrosis, cirrosis, descompensación hepática y carcinoma hepatocelular

El estudio cuenta con el aval de varias sociedades científicas, como el Grupo de Estudio de Hepatitis Víricas de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Gehep-Seimc), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria (SESP).

Esta infección por el virus de la hepatitis delta solo puede producirse en personas con hepatitis B, ya que necesita el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (HBsAg) para replicarse. Además, se considera la forma más grave de hepatitis vírica crónica por su rápida progresión hacia fibrosis, cirrosis, descompensación hepática y carcinoma hepatocelular. A ello se suma que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha clasificado recientemente este virus como carcinógeno para los seres humanos.

Recomendaciones para completar el diagnóstico de la hepatitis delta

El documento presenta recomendaciones, como extender el doble test reflejo para la hepatitis delta, una estrategia mediante la cual el laboratorio realiza automáticamente las pruebas diagnósticas sucesivas sobre la misma muestra de sangre, sin necesidad de que el profesional solicite nuevos análisis ni de que el paciente acuda a otra extracción.

Además, recomiendan realizar el cribado de hepatitis delta al menos una vez en la vida a todas las personas con HBsAg positivo, independientemente de la presencia de factores de riesgo. Esta recomendación se apoya en experiencias desarrolladas en España, donde más de la mitad de los casos detectados mediante este sistema correspondían a personas sin factores de riesgo conocidos.

El texto también identifica que aparte de las personas que nunca se sometieron a una prueba de VHD, también existen pacientes con anticuerpos positivos que no completan el diagnóstico mediante ARN-VHD y otros que, pese a estar diagnosticados, han perdido el contacto con el sistema sanitario.

Las recomendaciones buscan evitar que pacientes con hepatitis delta queden sin completar el diagnóstico o fuera del sistema sanitario

Con el objetivo de reducir estos casos, el documento propone cuatro medidas: activar alertas automáticas ante un HBsAg positivo sin prueba posterior de anti-VHD; notificar al profesional responsable ante cualquier resultado positivo; reforzar la comunicación entre laboratorios de microbiología y equipos clínicos; y garantizar la evaluación por especialista de todas las personas con anti-VHD positivo.

Pacientes con VIH y hepatitis B 

A su vez, este informe ha dedicado un apartado específico a las personas con infección por VIH y hepatitis B, un grupo especialmente vulnerable por su mayor riesgo de progresión de la enfermedad hepática cuando también presentan hepatitis delta.

Un estudio internacional mostró que el 23,3% de las 636 personas con coinfección por VIH y VHB incluidas en España presentaban anticuerpos frente al VHD. Además, entre el 60,8% de los pacientes evaluados mediante ARN-VHD, el 45,6% tenía una infección activa detectable, lo que supone una prevalencia estimada del 6,4%.

Un estudio internacional mostró que el 23,3% de las 636 personas con coinfección por VIH y VHB incluidas en España presentaban anticuerpos frente al VHD

Los autores advierten de que estos pacientes pueden quedar fuera del circuito de diagnóstico reflejo, ya que su seguimiento suele realizarse mediante determinaciones periódicas del ADN del VHB y no mediante nuevas pruebas de HBsAg. Por ello, recomiendan adaptar los protocolos para garantizar que también reciban el cribado de hepatitis delta cuando el seguimiento se base en técnicas moleculares.

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