El Gregorio Marañón desarrollará biomarcadores con IA para detectar precozmente el daño cardiaco en pacientes con cáncer

Redacción
El Hospital General Universitario Gregorio Marañón desarrollará biomarcadores basados en inteligencia artificial, imagen cardiovascular avanzada y simulación computacional para detectar de manera precoz el daño cardiaco asociado a los tratamientos oncológicos y prevenir complicaciones graves, como el ictus, en pacientes oncológicos.

La iniciativa forma parte del proyecto europeo Compass (Solución Multidisciplinar de Atención al Paciente en Cardio-Oncología), un consorcio internacional dotado con 50,4 millones de euros, cofinanciado por la Unión Europea a través de la Innovative Health Initiative (IHI), y que reúne a 67 instituciones con el objetivo de hacer frente al aumento de las complicaciones cardiovasculares derivadas de los tratamientos contra el cáncer.

A través de la Fundación para la Investigación Biomédica, el centro hospitalario se ocupará del Paquete de Trabajo 2 (WP2), que se centra en la innovación en imagen cardiovascular. El equipo dirigido por el jefe del Servicio de Cardiología del hospital, el Dr. Javier Bermejo, desarrollará biomarcadores basados en flujo sanguíneo mediante la combinación de técnicas avanzadas de ecocardiografía y simulación numérica por ordenador.

El centro hospitalario podrá analizar la dinámica de la sangre en el interior del corazón e investigar el transporte sanguíneo en la aurícula izquierda

Este enfoque permitirá analizar la dinámica de la sangre en el interior del corazón e investigar el transporte sanguíneo en la aurícula izquierda, un factor estrechamente relacionado con el riesgo de trombosis y de ictus. El objetivo es avanzar hacia una evaluación más precisa y personalizada del riesgo cardioembólico en pacientes oncológicos.

«La combinación de imagen médica, modelado computacional y validación clínica nos va a permitir detectar alteraciones en el funcionamiento del corazón antes de que aparezcan daños irreversibles. Esto nos dará la ventaja de intervenir mucho antes y adaptar mejor los tratamientos contra el cáncer», ha explicado el Dr. Bermejo.

La participación del Hospital Gregorio Marañón también incluirá el impulso del ensayo clínico Accurate, orientado a detectar de forma precoz la disfunción cardiaca inducida por la quimioterapia o la radioterapia y a estratificar el riesgo cardiovascular mediante las nuevas herramientas de imagen desarrolladas en el proyecto.

Dr. Bermejo: «La combinación de imagen médica, modelado computacional y validación clínica nos va a permitir detectar alteraciones en el funcionamiento del corazón antes de que aparezcan daños irreversibles»

El hospital madrileño se encargará también de coordinar un segundo ensayo clínico centrado en supervivientes de cáncer, un colectivo especialmente vulnerable a desarrollar patologías en el corazón y el aparato digestivo una vez finalizado el tratamiento oncológico.

En este estudio se evaluará una herramienta digital de monitorización domiciliaria que permitirá a los pacientes controlar de manera remota parámetros como la tensión arterial y el peso, recibir recomendaciones de ejercicio físico y contar con un seguimiento continuado por parte de profesionales de enfermería de prácticas avanzadas para optimizar el control de los factores de riesgo cardiovascular.

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