Gema Maldonado Cantero
Una persona de nacionalidad española que compartió brevemente avión con una de las fallecidas por hantavirus se encuentra aislada en su domicilio de Alicante con síntomas leves compatibles con la infección, y un segundo pasajero de ese vuelo que viajó a España y permaneció una semana en Barcelona, acaba de ser localizado en Sudáfrica, su país de origen, pero aún se desconoce su estado de salud. Así lo ha informado en rueda de prensa el Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, junto a la directora general de Protección Civil, Virginia Barcones.
Sobre el estado de salud de la persona en aislamiento, una mujer de 32 años según ha confirmado posteriormente la Conselleria de Sanidad valenciana, Padilla ha explicado que «ha referido síntomas compatibles, sobre todo tos, pero bienestar general, mientras estaba en su domicilio familiar en Alicante». Aunque en un primer momento el secretario de Estado señaló que ya estaban en el Hospital de Alicante, posteriormente el Ministerio aclaró que aún estaba en su domicilio y en «las próximas horas» las autoridades sanitarias la trasladarían al centro sanitario. Allí se le realizará una PCR, de la que se sabrá el resultado «en las primeras 24 horas».
Padilla ha informado de que la Conselleria de la comunidad iba iniciar el rastreo de los contactos que ha podido tener desde que llegó. En el hospital ya se le está aplicando el protocolo de actuación que este mismo viernes ha aprobado «por unanimidad por el conjunto de las comunidades autónomas», ha puntualizado Padilla.
El Gobierno ha tenido conocimiento de ambos casos en la mañana de este mismo viernes. Ambos estuvieron en contacto una de las tres personas fallecidas por hantavirus, que había sido trasladada a Johannesburgo. Desde allí, la embarcaron en un vuelo comercial el pasado 25 de abril con destino a Países Bajos. Pero antes del despegue su estado de salud empeoró y tuvo que desembarcar. Ese mismo día falleció en las urgencias de hospital de la ciudad sudafricana.
Sanidad explica que a partir de ese momento se activaron inmediatamente los protocolos internacionales habituales de rastreo de contactos de la compañía aérea, identificando a las personas situadas en las filas próximas. A través del sistema europeo de alerta temprana y respuesta rápida, el Early Warning and Response System, España tuvo conocimiento de que dos de esas personas tenían como destino final nuestro país. La persona aislada en Alicante se encontraba en un asiento del avión dos filas por detrás de la fallecida por hantavirus. El Ministerio de Sanidad confía en que en este caso «ocurra lo mismo» que con la azafata del mismo vuelo que fue ingresada en Países Bajos con síntomas leves compatibles con la infección y ha dado negativo.
Ha sido durante la rueda de prensa cuando le han confirmado al secretario de Salud Pública que la otra persona, de nacionalidad sudafricana, había sido localizada de nuevo en Johannesburgo. Ahora son las autoridades locales las que deben realizarle las pruebas necesarias, conocer si presenta síntomas, llevar a cabo la cuarentena y hacer la entrevista epidemiológica para establecer posibles contactos. «Con la información que tengamos, tomaremos medidas», ha apuntado Padilla, en caso de que haya que buscar contactos en España.













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