La inmunoterapia y los inhibidores de HIF-2 alfa impulsan una medicina más personalizada en cáncer renal

Redacción
La inmunoterapia, los antiangiogénicos y las terapias dirigidas están transformando el tratamiento del cáncer renal al permitir avanzar hacia una medicina más personalizada. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), estos avances han contribuido a mejorar de forma significativa el pronóstico de los pacientes y han permitido alcanzar supervivencias superiores a los 40 meses en algunos casos de enfermedad avanzada.

Las estimaciones publicadas en el informe Las cifras del cáncer en España 2026 elaborado por SEOM y la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), indican que se diagnosticarán 9.165 nuevos casos de cáncer de riñón en 2026, de los cuales 6.263 corresponderán a hombres y 2.902 mujeres.

Según el informe de SEOM y Redecan, se diagnosticarán 9.165 nuevos casos de cáncer de riñón en 2026, de los cuales 6.263 corresponderán a hombres y 2.902 mujeres

Entre los avances más relevantes figura la consolidación de pembrolizumab como tratamiento adyuvante tras cirugía. Los datos a cinco años del estudio Keynote-564 confirman su beneficio en supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global en pacientes con carcinoma renal de células claras con riesgo elevado de recaída.

Además, la combinación de pembrolizumab y belzutifan ha mostrado mejoras en supervivencia libre de enfermedad en el estudio Litespark-022, aunque todavía se necesitan más datos para definir su papel debido al aumento de la toxicidad observado.

Otro de los grandes avances es la incorporación de los inhibidores de HIF-2α, una nueva familia terapéutica derivada del mejor conocimiento de la vía molecular VHL-HIF-VEGF, clave en el desarrollo del carcinoma renal de células claras.

Pembrolizumab mostró beneficio en supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global en pacientes con carcinoma renal de células claras

En este contexto destaca belzutifan, autorizado en Europa para pacientes con enfermedad avanzada previamente tratados con inmunoterapia y terapias antiangiogénicas. Así, estudios recientes como Litespark-005 y Litespark-011 han demostrado beneficios en supervivencia libre de progresión y tasa de respuesta, especialmente en combinación con lenvatinib.

En la enfermedad avanzada, las combinaciones de inmunoterapia y antiangiogénicos se han consolidado como uno de los pilares terapéuticos. De estas formas, esquemas como pembrolizumab más axitinib, nivolumab más cabozantinib o pembrolizumab más lenvatinib han demostrado mejorar la supervivencia y las respuestas frente a la monoterapia. Asimismo, la combinación de nivolumab e ipilimumab mantiene un papel destacado en pacientes con peor pronóstico.

Pese a todos estos avances, la SEOM recuerda que siguen existiendo retos importantes. Entre ellos destacan la optimización de la secuencia de tratamientos tras la progresión de la enfermedad, la selección adecuada de pacientes y el desarrollo de biomarcadores que permitan personalizar mejor las decisiones terapéuticas.

Además, aunque la mayoría de los avances se han producido en el carcinoma renal de células claras, los tumores renales que no son de células claras continúan representando una necesidad clínica no cubierta. En este ámbito, estudios recientes con combinaciones como nivolumab e ipilimumab o cabozantinib y nivolumab han mostrado resultados prometedores en distintos subtipos de la enfermedad.

Asimismo, han recordado que la investigación también se centra en la identificación de biomarcadores de precisión, lo que marcadores moleculares y transcriptómicos, ADN tumoral circulante y biomarcadores séricos como KIM-1, con el objetivo de optimizar la selección de tratamientos y el seguimiento de los pacientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *