Pablo Malo Segura (Valladolid)
La prevención de las enfermedades periimplantarias es uno de los ejes estratégicos de la implantología contemporánea. Así se puso de manifiesto en el bloque Desafiando límites: el futuro de la implantología, celebrado en el XIII Congreso Ticare, que fue moderado por la Dra. Ana Molina y el Dr. Alberto Monje, donde se presentaron los resultados del estudio Delphi sobre salud periimplantaria orientado a generar consenso clínico en ámbitos donde la evidencia científica sigue siendo limitada o heterogénea.
La sesión abordó de forma integral los factores que intervienen en la aparición de la periimplantitis desde múltiples dimensiones clínicas: etiopatogenia, cirugía, diseño del implante, prótesis y mantenimiento periimplantario. El objetivo fue trasladar recomendaciones aplicables a la práctica clínica diaria a partir del consenso de expertos, en un contexto en el que los protocolos preventivos siguen evolucionando.
Durante la introducción se subrayó que la literatura científica disponible en este campo es escasa y en muchos aspectos poco concluyente, lo que dificulta establecer protocolos universalmente aceptados. En este escenario, la metodología Delphi permite identificar puntos de acuerdo y disenso entre especialistas y generar orientaciones clínicas. La Dra. Molina explicó que esta herramienta se emplea precisamente cuando la evidencia no permite establecer recomendaciones firmes. «Tenemos que enfrentarnos a estas situaciones con la mejor información disponible y la experiencia de los expertos», señaló al describir el fundamento del proceso de consenso.
«La patología periimplantaria es prevenible, viene predispuesta por factores locales y el mantenimiento es clave», resaltó el Dr. Alberto Monje. Además, subrayó que hay que evaluar si el paciente es candidato. «Si tiene un alto perfil de riesgo habrá que tratar de modificarlo y educar al paciente que sea menor y podamos controlar y modificar esos hábitos para prevenir de forma eficiente la periimplantitis», añadió.
Etiopatogenia y epidemiología de la periimplantitis
La Dra. Inmaculada Ortega centró su intervención en la base biológica de la periimplantitis y en su carácter multifactorial. «La periimplantitis no es un fenómeno causal o inevitable, sino una interacción compleja entre biofilm, la respuesta del huésped, el diseño del implante y una serie de decisiones clínicas», afirmó.
La ponente destacó que los implantes presentan características biológicas que los hacen más vulnerables a la inflamación que los dientes, debido a diferencias en vascularización, organización del tejido conectivo y capacidad de respuesta inmunitaria. Además, subrayó el papel modulador de factores sistémicos como la periodontitis previa, el tabaquismo o la diabetes, que incrementan la susceptibilidad a desarrollar la enfermedad. Además, defendió la identificación de factores locales modificables como herramienta fundamental para la prevención. «El primer paso para saber como prevenir y tratar la periimplantitis es tener clara la etiopatogenia y epidemiología de la enfermedad», aseguró.
Dra. Inmaculada Ortega: «El primer paso para saber como prevenir y tratar la periimplantitis es tener clara la etiopatogenia y epidemiología de la enfermedad»
Parámetros quirúrgicos
El Dr. Javier Calatrava abordó la dimensión quirúrgica del problema y explicó que el concepto de éxito implantológico ha evolucionado hacia la estabilidad biológica a largo plazo. «Hace mucho tiempo que nos hemos dejado de preocupar por la osteointegración y que la supervivencia no es el objetivo principal de los estudios, sino que ahora buscamos el éxito en la terapia de implantes«», señaló al describir este cambio de paradigma clínico.
Según expuso, muchas decisiones adoptadas durante la planificación y colocación del implante pueden influir directamente en el riesgo de complicaciones futuras. «La periimplantitis puede llegar a ser una consecuencia directa de errores en la terapia sobre implantes. Hay que hacer un esfuerzo para prevenir las complicaciones. No somos tan eficaces previniendo periimplantitis como tratando dientes», indicó.
Dr. Javier Calatrava: «Las decisiones quirúrgicas juegan un papel directo en la prevención de periimplantitis»
Según explicó, el estudio Delphi identificó como elementos relevantes la posición del implante en relación con los tejidos blandos, la disponibilidad de hueso periimplantario y la presencia de mucosa queratinizada. No obstante, también se evidenció que persisten áreas de incertidumbre científica, especialmente en lo relativo a la posición tridimensional ideal del implante o al impacto de determinados factores funcionales, lo que pone de manifiesto la necesidad de investigación adicional.
«Las decisiones quirúrgicas juegan un papel directo en la prevención de periimplantitis. La toma de decisiones en implantología es continua, desde la selección del paciente hasta el mantenimiento a largo plazo. Si todos los días mejoramos un 1% conseguiremos disminuir significativamente las tasas de periimplantitis en España», aseveró.
El diseño del implante dentro de un sistema multifactorial
El Dr. Fernando Noguerol analizó el papel del diseño del implante y su influencia en el desarrollo de complicaciones biológicas. Aunque los avances tecnológicos han mejorado significativamente las características de los implantes actuales, insistió en que el dispositivo es solo un componente dentro de un sistema clínico más amplio. «El implante es solo una pequeña parte dentro de una ecuación muchísimo más compleja que es tratar a una persona con sus condicionantes sistémicos y sus hábitos», afirmó.
El estudio Delphi evidenció que la evidencia científica sobre la influencia de la macrogeometría, la conexión o la superficie del implante en la prevención de la periimplantitis sigue siendo limitada o no concluyente. Aunque existen tendencias biomecánicas prometedoras, su impacto clínico a largo plazo requiere mayor confirmación.
Dr. Fernando Noguerol: «No tenemos que intentar que el diseño sustituya a la biología. Hay que trabajar a favor de que en el diseño se pueda mantener la biología»
«No tenemos que intentar que el diseño sustituya a la biología. Hay que trabajar a favor de que en el diseño se pueda mantener la biología», comentó. Además, destacó el valor que aportan los implantes híbridos, especialmente para pacientes con historia de periodontitis, que son lo que más riesgo tienen de padecer periimplantitis. En esta línea, destacó que el Gap Zero permite que la cavidad sea aséptica.
La prótesis como determinante de la estabilidad biológica
El Dr. Sergio García Bellosta situó el diseño protésico como uno de los factores más determinantes en la prevención de la periimplantitis, subrayando que la implantología contemporánea tiene un enfoque cada vez más restaurador. «Cada vez más la implantología es una especialidad prostodóntica», afirmó, al recordar que el objetivo final del tratamiento es una rehabilitación funcional que permita el mantenimiento a largo plazo.
En este contexto, la accesibilidad para la higiene se convierte en un elemento crítico del éxito terapéutico. Según explicó, una proporción muy elevada de pacientes con periimplantitis presenta dificultades de limpieza relacionadas con el diseño protésico, lo que traslada parte de la responsabilidad preventiva al propio clínico. «Tres de cada cuatro pacientes con periimplantitis no tenían un acceso apropiado para la higiene… y esto es un error del profesional», señaló. La planificación digital y el control del diseño desde las fases iniciales del tratamiento permiten actuar de forma preventiva, optimizando tanto la estabilidad biológica como la funcionalidad de la rehabilitación.
Dr. Sergio García Bellosta: «Tres de cada cuatro pacientes con periimplantitis no tenían un acceso apropiado para la higiene… y esto es un error del profesional»
El mantenimiento, el factor con mayor respaldo científico
La Dra. Beatriz de Tapia cerró el bloque destacando que el mantenimiento periimplantario es el componente del tratamiento con mayor evidencia científica en la prevención de la enfermedad. «El mantenimiento y la higiene son los pilares más importantes para la prevención de las enfermedades periimplantarias», afirmó.
Dra. Beatriz de Tapia: «El mantenimiento y la higiene son los pilares más importantes para la prevención de las enfermedades periimplantarias»
En este sentido, explicó que los programas de soporte permiten controlar el biofilm, modificar factores de riesgo, motivar al paciente y detectar precozmente signos de inflamación cuando la enfermedad aún es reversible. La individualización de los protocolos de higiene y la adherencia del paciente al seguimiento clínico son determinantes del éxito a largo plazo.













Deja una respuesta