Patricia Durán Carrasco
Fotos: Ana Fernández Agüero
Vídeo: Fernando Banegas
A pesar de que algunas enfermedades, como las cardiopatías o hipertensión, no tienen relación con la salud bucodental, la literatura científica ha demostrado que el lupus, la esclerosis sistémica, dermatomiositis o la artritis reumatoide, entre otras, conllevan manifestaciones en la boca. En este contexto, adquiere mayor relevancia la existencia de un abordaje multidisciplinar a la hora de tratar determinadas enfermedades para minimizar posibles secuelas bucodentales que puedan padecer los pacientes.
Las investigaciones científicas señalan que “la enfermedad periodontal tiene influencia en muchas enfermedades sistémicas del organismo”, comenta la Dra. Mª Teresa Fernández Amago, jefa de servicio de Medicina Interna, Reumatología y Endocrinología del Hospital Universitario del Sureste (Arganda del Rey, Madrid), durante su intervención en la mesa de expertos multidisciplinar ‘¿Cómo influye la salud bucodental en la salud general?’, organizada por iSanidad, en colaboración con Philips. Por otro lado, “se está observando que la inflamación de encías y la enfermedad periodontal pueden provocar el desarrollo de inflamación a nivel cerebral, al tiempo que se está investigando si existe una relación con la demencia y el desarrollo de disfunciones neurológicas”, añade.
Los ponentes señalan que la comunicación entre hospitales y clínicas odontología es inexistente


En este contexto, la odontóloga y profesora titular de medicina oral en la Universidad Europea de Madrid (UEM), Dra. Carmen Martín Carreras-Presas, define la salud bucodental como “el espejo real de cómo es la salud general del paciente”. Y considera que los pacientes que tienen otras enfermedades y están descontrolados a nivel oral “podrían beneficiarse de un tratamiento integral si el médico y el odontólogo trabajan conjuntamente, poniendo al paciente en el centro”. Sin embargo, manifiesta la falta de comunicación entre las especialidades con el odontólogo, sobre todo si es una clínica odontológica.
Desde el punto de vista de los profesionales sanitarios, “existe una comunicación insuficiente entre atención primaria y hospitalaria, que se realiza principalmente a través de las interconsultas remitidas desde atención primaria. Esta situación se agrava con los centros de odontología, con los que no existe ningún tipo de comunicación”, puntualiza el Dr. José Carlos Porro, jefe de servicio de Cardiología del Hospital del Henares (Madrid).


En esta línea, los especialistas consideran que es necesario hacer la historia clínica interoperable, ya que muchos pacientes son pluripatológicos y su medicación podría reaccionar de manera negativa con los tratamientos bucodentales. “Una parte clave es que el propio odontólogo se sienta integrado dentro del sistema de salud y que sea capaz de consultar la información clínica del paciente, para aumentar las garantías de seguridad”, señala la Dra. Martín.
Los especialistas consideran que es necesario hacer la historia clínica interoperable, ya que muchos pacientes son pluripatológicos y su medicación podría reaccionar de manera negativa con los tratamientos bucodentales
La odontóloga saca a colación esta idea puesto que muchos pacientes no comunican al especialista sobre su medicación o las patologías que tienen porque desconocen la relación que tiene con su salud bucodental. Los expertos consideran que se debería proporcionar una formación desde la infancia para que se interiorice a lo largo de la vida la conexión existente entre la boca y el cuerpo en general. Asimismo, los ponentes de la mesa consideran que los odontólogos o higienistas deberían acercarse a los colegios para explicar la importancia de un buen cepillado de dientes y la forma correcta de hacerlo.


“Con frecuencia, los pacientes tienden a utilizar el cepillo eléctrico como si fuera un cepillo manual, realizando movimientos de arrastre durante el cepillado. Sin embargo, al hacerlo pueden interferir en el funcionamiento para el que ha sido diseñado el dispositivo y reducir su eficacia”, explica la Dra. Martín. Según la odontóloga, no todos los cepillos eléctricos funcionan de la misma manera, siendo “importante que los usuarios conozcan las características de cada tecnología y aprendan a utilizarla correctamente para obtener el máximo beneficio en su higiene bucodental”.
Para hacer una correcta limpieza bucal, es necesario conocer el funcionamiento de los diferentes cepillos eléctricos
“Algunos cepillos eléctricos emplean movimientos rotatorios, mientras que los cepillos sónicos utilizan un mecanismo de acción diferente basado en vibraciones de alta frecuencia”, matiza la Dra. Martín. La tecnología sónica como la desarrollada por Philips Sonicare, combina la alta frecuencia de vibración y la generación de un flujo hidrodinámico en el entorno oral, para activar la mezcla de saliva, agua y dentífrico, creando microburbujas y movimientos dinámicos del fluido que proporcionan una limpieza más allá de los filamentos y alcanzan zonas donde el acceso físico es limitado, como los espacios interproximales o el surco gingival. Como resultado, se obtiene una mayor reducción de la placa bacteriana, una disminución del sangrado gingival y una mejora del estado inflamatorio de las encías en comparación con otros tipos de cepillos dentales.
Con el fin de mejorar la higiene de salud bucodental, los odontólogos también recomiendan combinar el cepillado con otras técnicas más específicas, como el uso de cepillos interproximales, hilo dental o colutorios específicos para cada caso.














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