Redacción
Un 40% de los casos de deterioro cognitivo leve (DCL) están relacionados con con factores de riesgo modificables como la obesidad, la falta de ejercicio físico, el tabaquismo o los trastornos del sueño. Por ello, con el fin de esclarecer la manera de abordar esta patología, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha publicado un nuevo documento de consenso.
Este texto, elaborado por el Grupo de Estudio de Neurogeriatría de la sociedad científica, pone el foco en la prevención del deterioro cognitivo y la demencia a través de un abordaje multimodal que incluya, entre otras medidas, intervenciones nutricionales con evidencia científica.
Esta condición afecta a tres de cada diez personas mayores de 65 años en España y «representa un estado intermedio entre el envejecimiento cognitivo normal y la demencia y se caracteriza por las pérdidas de memoria, cambios conductuales, en la función ejecutiva o en el lenguaje, pero con preservación de la independencia funcional en actividades de la vida diaria», según ha explicado la Dra. María José Gil, neuróloga del Hospital Clínico San Carlos (Madrid).
El deterioro cognitivo leve afecta a tres de cada diez personas mayores de 65 años en España y puede derivar en demencia
La Dra. Carmen Terrón, neuróloga en el Hospital Virgen del Rosario (Madrid) y coordinadora del Grupo de Estudio de Neurogeriatría de la SEN, ha señalado que «la reducción del riesgo de demencia es crucial» y ha explicado que «las personas con estilos de vida más saludables, que evitan aquellos factores negativos y promueven las situaciones positivas para su salud cerebral, presentan un menor riesgo de desarrollar demencia y un retraso en el inicio del deterioro cognitivo, lo que resulta en más años de vida con salud y menos años de vida con enfermedad».


El documento insiste en la importancia de actuar de forma temprana, mediante herramientas de cribado y estrategias preventivas que permitan intervenir en fases iniciales. Además, apuesta por un enfoque multidisciplinar que combine tratamiento farmacológico, intervención cognitiva, cambios en el estilo de vida y nutrición clínica.
Respecto a la nutrición clínica, la SEN recomienda utilizar alimentos de uso médico (AUME) en el manejo del deterioro cognitivo leve. En concreto, el consenso señala a Souvenaid, de Danone Nutricia, como el único AUME con evidencia para abordar la progresión del deterioro cognitivo leve. Estos productos están diseñados para el manejo dietético de pacientes bajo supervisión médica y buscan cubrir necesidades nutricionales específicas que no pueden abordarse solo con la dieta habitual.
El documento insiste en la importancia de actuar de forma temprana, mediante herramientas de cribado y estrategias preventivas que permitan intervenir en fases iniciales
Esta recomendación de la SEN se fundamenta en evidencia clínica sólida acumulada de Souvenaid durante más de 20 años de investigación, estudios que avalan su impacto en memoria, sinapsis y metabolismo neuronal. Su fórmula actúa preservando las conexiones neuronales, contribuyendo a frenar la atrofia cerebral, preservar la función cognitiva por más tiempo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
«El perfil de seguridad de las intervenciones multidominio combinadas con Souvenaid ofrece un buen resultado y el cumplimiento de la balanza de seguridad-eficacia», concluye la Dra. Sagrario Manzano, neuróloga en el Hospital Infanta Leonor (Madrid) y secretaria del Grupo de Neurogeriatría de la SEN.
El consenso también pone el acento en la dimensión social y familiar del deterioro cognitivo: «Se tiene que tener en cuenta la carga emocional, física y económica de la familia para proporcionar las ayudas adecuadas y planificar adecuadamente el cuidado de estas personas», ha indicado la Dra. Cristina Fernández García, jefa del Servicio de Neurología del Hospital Universitario La Moraleja














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