El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) continúa realizando gran parte de sus operativos sin cámaras corporales, pese a que el Gobierno de Donald Trump prometió su implementación, el Congreso destinó 20 millones de dólares para ese fin y en los últimos días se registraron dos tiroteos mortales protagonizados por agentes de la agencia.
Las críticas se intensificaron luego de que dos personas murieran por disparos de agentes migratorios en menos de una semana, en hechos ocurridos en Texas y Maine, ambos durante controles de tránsito en los que, según las autoridades, los agentes confundieron inicialmente a los conductores con inmigrantes buscados por órdenes de deportación.
Dos tiroteos reavivan el debate sobre la rendición de cuentas del ICE
El primero de los casos ocurrió el 7 de julio en Houston, donde murió Lorenzo Salgado Araujo, un trabajador mexicano de la construcción de 52 años. Según el ICE, el hombre intentó utilizar su vehículo como arma contra los agentes, quienes respondieron con disparos. Sin embargo, testigos que viajaban con la víctima rechazaron esa versión y aseguraron que los hechos ocurrieron de manera diferente.
Días después, el 13 de julio, un agente del ICE mató a tiros en Biddeford, Maine, al colombiano Joan Sebastián Guerrero, de 26 años. La agencia sostuvo inicialmente que el conductor representaba un riesgo para la seguridad pública al intentar escapar durante una operación contra otra persona que sí tenía una orden de deportación.
Ambos casos provocaron protestas en las dos ciudades y llevaron a que, según Reuters, la administración Trump emitiera el 14 de julio una directriz para limitar los controles de tránsito realizados por agentes del ICE, buscando reducir este tipo de incidentes.
Ninguno de los agentes llevaba cámara corporal
Uno de los aspectos que más controversia ha generado es que ninguno de los agentes involucrados portaba cámaras corporales, pese a que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció en febrero una política que obliga al uso de estos dispositivos durante operaciones migratorias.
Funcionarios del DHS argumentaron que los cierres del Gobierno federal retrasaron la distribución de las cámaras, una explicación que ha sido cuestionada por legisladores y especialistas.
La senadora republicana Susan Collins, representante de Maine, calificó de «sumamente lamentable» que el agente implicado en el caso de Guerrero no utilizara una cámara corporal y atribuyó el retraso a los cierres presupuestarios promovidos por la oposición demócrata.
Sin embargo, investigadores y congresistas rechazaron esa explicación.
El experto David Hernández, investigador sobre políticas migratorias del Mount Holyoke College, sostuvo que el argumento «es completamente falso», al recordar que el ICE continuó operando durante esos cierres y ya contaba con recursos asignados.
Por su parte, la congresista demócrata Sylvia García, quien representa parte del área de Houston, afirmó que el Congreso había aprobado 20 millones de dólares específicamente para la compra de cámaras corporales.
Solo una minoría de agentes utiliza estos dispositivos
Aunque el uso de cámaras corporales se expandió en la mayoría de los cuerpos policiales estadounidenses durante la última década, el ICE sigue muy rezagado.
Durante una comparecencia ante el Congreso en marzo, el entonces director interino del ICE, Todd Lyons, informó que solo unos 3.000 de los aproximadamente 13.000 agentes utilizaban cámaras corporales, es decir, menos de una cuarta parte del personal.
Posteriormente, el DHS aseguró que más de la mitad de las oficinas locales del ICE ya recibieron los dispositivos y que el resto contará con ellos dentro de los próximos 60 días.
No obstante, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes sostienen que esa implementación sigue siendo demasiado lenta.
El congresista demócrata Bennie G. Thompson, principal representante de su partido en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, calificó la situación como «verdaderamente vergonzosa».
Según Thompson, el ICE dispone actualmente de recursos históricos tras la aprobación de nuevos fondos bajo la administración Trump, por lo que considera injustificable que continúe desplegando agentes sin cámaras corporales.
Expertos advierten riesgos para la transparencia
Especialistas en derecho y derechos civiles sostienen que la ausencia de grabaciones dificulta reconstruir lo ocurrido durante los operativos, especialmente cuando terminan con personas fallecidas.
El profesor Emmanuel Mauleón, de la Universidad de Minnesota, afirmó para USA Today que sin evidencia audiovisual «hay mucha más libertad para manipular la narrativa» sobre los hechos.
Como ejemplo recordó el caso de Marimar Martínez, una mujer baleada por un agente de la Patrulla Fronteriza en Chicago durante 2025. En ese proceso, imágenes captadas por la cámara corporal de otro agente terminaron contradiciendo la versión oficial y llevaron posteriormente al retiro de los cargos contra la víctima.
Para diversos defensores de derechos civiles, el uso obligatorio de cámaras corporales constituye uno de los principales mecanismos para fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas durante las operaciones migratorias, especialmente en un contexto en el que el Gobierno de Trump ha intensificado las detenciones y deportaciones de inmigrantes en todo Estados Unidos.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué el ICE sigue sin utilizar cámaras corporales en todos sus operativos?
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional anunció en febrero de 2026 una política para implementarlas, miles de agentes aún no cuentan con estos dispositivos. El Gobierno atribuye el retraso a problemas presupuestarios, mientras que legisladores y expertos cuestionan esa explicación.
¿Qué casos recientes reavivaron el debate sobre el uso de cámaras corporales del ICE?
Los tiroteos que causaron la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Texas y del colombiano Joan Sebastián Guerrero en Maine provocaron fuertes críticas porque ninguno de los agentes involucrados llevaba cámaras corporales.
¿Cuántos agentes del ICE utilizan actualmente cámaras corporales?
Según datos presentados por el propio ICE ante el Congreso, alrededor de 3.000 agentes utilizaban cámaras corporales, una cifra inferior a la cuarta parte del personal operativo de la agencia.
¿Qué buscan garantizar las cámaras corporales durante los operativos migratorios?
Estos dispositivos permiten documentar las actuaciones de los agentes, fortalecer la transparencia, facilitar las investigaciones sobre el uso de la fuerza y aportar evidencia objetiva cuando existen versiones contradictorias sobre un operativo.











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