La edición del Mundial 2026 acabó, entregando un despliegue absoluto de talento y de caras nuevas que cumplieron su función de refrescar un certamen que, en repetidas ocasiones, podía tener a los mismos equipos disputando las fases eliminatorias. Sin embargo, varias selecciones nacionales, algunas debutantes, hicieron historia al alcanzar instancias inéditas en la Copa del Mundo.
Casos como el de República Democrática del Congo o Cabo Verde (que llegó invicto hasta los dieciseisavos de final pese a tener apenas un 1 % de probabilidades de avanzar y cayó ajustadamente por 3-2 ante Argentina) son un ejemplo de lo que puede suceder cuando se amplían los cupos para el torneo. Cada nueva plaza representa una oportunidad para que selecciones emergentes escriban páginas históricas y compitan frente a las grandes potencias del fútbol mundial.
En este contexto, comenzó a crecer la expectativa sobre los posibles cambios en el proceso clasificatorio rumbo al Mundial 2030. Horas después de la consagración de España como campeona del mundo frente a Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el debate pasó de inmediato a la organización de la edición que conmemorará los 100 años de la Copa del Mundo, recordando el primer campeonato disputado en Uruguay en 1930.
Para abrir la discusión, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, presentó una propuesta que ya genera una fuerte polémica institucional y que, de llevarse a la práxis, obligaría a replantear la logística, el formato y el sistema de clasificación del torneo más importante del fútbol.
¿Cómo sería el Mundial 2030 con 64 selecciones?
La propuesta de Domínguez plantea que, de manera excepcional, el Mundial 2030 pase de 48 a 64 selecciones como parte de la celebración del centenario de la primera Copa del Mundo. La iniciativa ya fue presentada ante la FIFA, aunque el organismo todavía no ha definido un formato oficial.
En caso de aprobarse, el modelo más probable contemplaría una fase de grupos integrada por 64 selecciones, distribuidas en 16 grupos de cuatro equipos. Cada país disputaría tres partidos y los dos primeros de cada zona avanzarían a los dieciseisavos de final, dando paso a una fase eliminatoria de 32 equipos que continuaría con octavos, cuartos de final, semifinales y la gran final.
“¡El próximo se juega en casa! En 2030 se viene el Mundial de Argentina, Uruguay y Paraguay. Una gran oportunidad para el fútbol, para celebrar el Centenario de la Copa del Mundo con una competencia con 64 equipos”, afirmó Domínguez tras la conclusión del torneo en un trino en su cuenta de X.
Este formato supondría un torneo de aproximadamente 128 partidos, el doble de los 64 encuentros que tuvieron los Mundiales disputados entre 1998 y 2022, e incluso superaría ampliamente los 104 compromisos previstos para la Copa del Mundo de 2026, que ya estrenó el formato de 48 selecciones.
Aunque no existe una distribución oficial de plazas por confederación, la expansión podría beneficiar especialmente a Conmebol, que pasaría de tener un número limitado de clasificados a contar con entre ocho y diez cupos, una cifra que incluso permitiría que las diez selecciones sudamericanas disputaran el Mundial por primera vez en la historia.
Para países como Colombia, el cambio representaría una oportunidad importante para aumentar sus probabilidades de clasificación, mientras que selecciones que históricamente han estado cerca del objetivo, como Venezuela, tendrían un panorama mucho más favorable.
De manera más específica, y con el propósito de completar la cuota de participantes en una eventual edición con 64 selecciones, la distribución de cupos podría seguir la lógica de expansión que ha venido aplicando la FIFA en los últimos años. Bajo ese escenario, la UEFA contaría con entre 24 y 26 plazas; la CAF (África) tendría entre 12 y 14 cupos; la AFC (Asia) dispondría de entre 10 y 12 plazas; tanto la Conmebol como la Concacaf recibirían entre 8 y 10 cupos cada una, mientras que la OFC (Oceanía) pasaría a contar con entre dos y tres plazas para disputar la Copa del Mundo.
En este escenario, una de las grandes beneficiadas sería la Conmebol, ya que, de mantenerse esa distribución, los 10 países sudamericanos podrían clasificar por primera vez en la historia a una misma Copa del Mundo. Precisamente, este es uno de los argumentos que han alimentado las críticas hacia la propuesta, pues varios dirigentes consideran que esta ampliación favorecería especialmente a la confederación sudamericana.
Uno de los principales opositores a la iniciativa ha sido el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, quien calificó el proyecto como «una mala idea«. Desde el fútbol europeo consideran que una expansión de tal magnitud podría afectar la esencia competitiva del torneo.
En la misma línea, otros críticos sostienen que un Mundial con 64 selecciones debilitaría la calidad del juego, al aumentar la diferencia de nivel entre varios participantes, y restaría valor a las eliminatorias mundialistas, debido al incremento de plazas disponibles en la mayoría de las confederaciones. Además, advierten que un campeonato de estas dimensiones implicaría un calendario sin precedentes, con alrededor de 128 partidos, lo que supondría un importante desafío tanto para la organización como para los futbolistas.
La propuesta divide opiniones en el fútbol mundial
Desde la Conmebol, el principal argumento es que un Mundial de 64 equipos permitiría una mayor inclusión y daría espacio a federaciones que rara vez logran clasificar. Selecciones como Curazao, Guatemala, Siria, Cabo Verde o Nueva Zelanda tendrían opciones reales de competir en la máxima cita del fútbol internacional.
Además, la iniciativa coincide con la estrategia impulsada por la FIFA durante los últimos años para expandir el alcance global del deporte y fortalecer el desarrollo futbolístico fuera de Europa y Sudamérica. Para Alejandro Domínguez, el centenario del torneo representa una ocasión única para organizar una edición especial e irrepetible.
Sin embargo, la propuesta también ha encontrado fuertes detractores. Uno de los principales cuestionamientos señala que un mayor número de selecciones participantes podría dar lugar a partidos con diferencias muy marcadas en el nivel competitivo, lo que, según los críticos, afectaría la calidad deportiva del Mundial.
Entre los escenarios que podrían presentarse estarían enfrentamientos como España, bicampeona del mundo y vigente campeona de la Copa Mundial de la FIFA, frente a la selección ubicada en el puesto 70 del ranking FIFA (que, al momento de la publicación de este artículo, corresponde a Irlanda del Norte). También podrían darse cruces como Inglaterra ante la selección número 90 del escalafón mundial, posición ocupada actualmente por el seleccionado africano de Zambia.
Otro de los argumentos en contra es que las eliminatorias mundialistas perderían parte de su exigencia. En regiones como Europa, donde varias selecciones de alto nivel suelen quedar eliminadas, o en Sudamérica, donde la clasificación se define habitualmente en las últimas jornadas, un incremento significativo de cupos reduciría la competitividad del proceso.
También existen dudas sobre la viabilidad logística de un campeonato de estas dimensiones. El Mundial 2030 ya será histórico al celebrarse en España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay, por lo que sumar 64 participantes implicaría una planificación sin precedentes en materia de sedes, desplazamientos y calendario.

Por ahora, la iniciativa continúa en estudio. Mientras Gianni Infantino ha manifestado que la FIFA analizará la propuesta tras evaluar el impacto del formato de 48 selecciones, dirigentes de la UEFA y otras federaciones ya expresaron su rechazo al considerar que una nueva ampliación podría afectar el prestigio y la competitividad de la Copa del Mundo. La decisión final marcará el rumbo de una edición llamada a ser una de las más históricas desde el nacimiento del torneo en 1930.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Cómo sería el Mundial 2030 con 64 selecciones según la propuesta de Conmebol?
La propuesta presentada por el presidente de la Conmebol plantea ampliar de forma excepcional el Mundial 2030 a 64 selecciones. El formato más probable incluiría 16 grupos de cuatro equipos, con los dos primeros de cada zona avanzando a una fase eliminatoria desde los dieciseisavos de final.
¿Por qué Conmebol propone un Mundial 2030 con 64 equipos?
La iniciativa busca conmemorar el centenario de la primera Copa del Mundo y ampliar las oportunidades de clasificación para selecciones que históricamente han tenido pocas opciones de disputar el torneo. Además, pretende fortalecer la inclusión y el desarrollo del fútbol en más regiones del mundo.
¿Qué beneficios tendría Colombia y Sudamérica con un Mundial 2030 de 64 selecciones?
Una ampliación de cupos aumentaría las posibilidades de clasificación para las selecciones sudamericanas. Conmebol podría contar con entre ocho y diez plazas, lo que favorecería tanto a equipos tradicionales como Colombia como a selecciones que aún buscan disputar su primer Mundial, como Venezuela.
¿Por qué genera polémica la propuesta del Mundial 2030 con 64 selecciones?
Los críticos consideran que un mayor número de participantes podría reducir el nivel competitivo del torneo, generar partidos con amplias diferencias entre selecciones y restar exigencia a las eliminatorias. También advierten sobre los retos logísticos de organizar un campeonato de esa magnitud en seis países sede.













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