una academia internacional sin ánimo de lucro para luchar contra la tuberculosis

Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2026
Prof. José Antonio Caminero, académico de número electo de Neumología de la Real Academia Nacional de Medicina de España
Después de más de 35 años dedicados al manejo clínico, la docencia y el control de la tuberculosis, sigo encontrándome con una realidad difícil de aceptar: la tuberculosis, que es una enfermedad curable desde hace más de cinco décadas, continúa siendo la principal causa de muerte por un agente infeccioso en el mundo.

Las cifras son elocuentes. En 2024, la tuberculosis causó alrededor de 1,23 millones de muertes y afectó a más de 10,7 millones de personas. Hablamos de una enfermedad que provoca más fallecimientos que el VIH y la malaria juntos. Y lo más preocupante es que conocemos desde hace décadas las herramientas necesarias para diagnosticarla, tratarla y controlar su transmisión en la comunidad.

A lo largo de mi trayectoria profesional he tenido la oportunidad de colaborar con los programas nacionales de tuberculosis de más de 90 países, incluidos algunos de los que soportan la mayor carga mundial de la enfermedad, como India, China, Indonesia, Filipinas, Sudáfrica, Etiopía, Nigeria o Mozambique, además de prácticamente toda América Latina.

La tuberculosis farmacorresistente se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para alcanzar los objetivos globales de control de la enfermedad

Esta experiencia me ha permitido comprobar que el desafío no radica únicamente en disponer de medicamentos eficaces, sino en garantizar que el conocimiento, la formación y la asistencia técnica lleguen allí donde más se necesitan.

En los últimos años, además, ha emergido con fuerza una amenaza adicional: la tuberculosis resistente a los fármacos. La tuberculosis farmacorresistente se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para alcanzar los objetivos globales de control de la enfermedad. Estos pacientes requieren diagnósticos más complejos, tratamientos más prolongados y una elevada especialización de los profesionales que los atienden.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva años impulsando la Estrategia Fin de la Tuberculosis, con el ambicioso objetivo de avanzar hacia su eliminación como problema de salud pública antes de mediados de siglo.

Sin embargo, alcanzar esa meta exige mucho más que buenas intenciones. Requiere fortalecer los sistemas sanitarios, mejorar la detección precoz, garantizar tratamientos de calidad, impulsar la investigación y, sobre todo, invertir de forma decidida en formación continuada.

Creación de Alosa TB Academy

Fue precisamente esta convicción la que me llevó a impulsar en 2021 la creación de ALOSA TB ACADEMY, una organización internacional sin ánimo de lucro nacida en España y formada actualmente por cerca de un centenar de médicos y otros profesionales sanitarios de más de 50 países.

Nuestra misión es sencilla de definir, aunque compleja de ejecutar: contribuir al control de la tuberculosis mediante tres pilares fundamentales, la formación, la asistencia técnica y la investigación.

Estos pacientes requieren diagnósticos más complejos, tratamientos más prolongados y una elevada especialización de los profesionales que los atienden

Desde su creación, la academia ha desarrollado programas de capacitación dirigidos a todos los niveles asistenciales, desde profesionales de atención primaria hasta especialistas hospitalarios, gestores sanitarios e incluso asociaciones de pacientes.

Hemos organizado cursos nacionales e internacionales, conferencias y múltiples actividades formativas que ponemos gratuitamente a disposición de cualquier profesional interesado.

Formación, asistencia técnica e investigación

La formación es una herramienta transformadora. Cuando un profesional sanitario mejora sus competencias en prevención, búsqueda activa de casos, diagnóstico temprano o manejo terapéutico, el beneficio trasciende al individuo y alcanza a toda la comunidad. Cada diagnóstico precoz evita nuevos contagios. Cada tratamiento correctamente administrado salva vidas y reduce la transmisión de la enfermedad.

Junto a la formación, la asistencia técnica constituye otro de los ejes fundamentales de nuestro trabajo. En apenas unos años hemos colaborado, de manera presencial o virtual, con más de 45 países.

Nuestra misión es sencilla de definir, aunque compleja de ejecutar: contribuir al control de la tuberculosis mediante la formación, la asistencia técnica y la investigación

Esta labor incluye desde el asesoramiento en casos clínicos especialmente complejos, incluidos aquellos con amplios patrones de resistencia a medicamentos, hasta la elaboración de protocolos diagnósticos, guías terapéuticas, manuales normativos y documentos estratégicos para los programas nacionales.

También hemos promovido proyectos de investigación orientados a generar evidencia útil para la práctica clínica y la gestión de los programas de control. Porque solo mediante la investigación podremos responder a los nuevos desafíos que plantea una enfermedad que sigue adaptándose y afectando de forma desproporcionada a las poblaciones más vulnerables.

A menudo se habla de la tuberculosis como una enfermedad del pasado. Mi experiencia me obliga a discrepar. La tuberculosis sigue muy presente en el siglo XXI y continúa representando una de las mayores inequidades sanitarias globales. Su persistencia no es consecuencia de la falta de conocimiento científico, sino de la insuficiente aplicación de ese conocimiento allí donde más se necesita.

La lucha contra la tuberculosis no puede darse por concluida mientras siga causando más de un millón de muertes cada año

Por ello, creo firmemente que la comunidad internacional no puede permitirse normalizar estas cifras. Disponemos de las herramientas, de los profesionales y de la evidencia científica necesaria para cambiar el rumbo. Lo que necesitamos es reforzar el compromiso con la formación, la cooperación internacional y la transferencia de conocimiento.

La lucha contra la tuberculosis no puede darse por concluida mientras siga causando más de un millón de muertes cada año. Convertir una enfermedad curable en una enfermedad controlada es una responsabilidad colectiva que no admite demora.

Todo lo relacionado con ALOSA TB ACADEMY y sus actividades se puede consultar en su página web (www.alosatb.org), donde también se puede acceder, gratuitamente, a un extenso material formativo en tuberculosis y en enfermedades producidas por micobacterias no tuberculosas.

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