«Necesitamos acercar la radioterapia a la población; en general se desconocen sus beneficios y se tiene una concepción errónea sobre los efectos secundarios»

Cuenta con una dilatada trayectoria en el campo de la oncología radioterápica. ¿Cómo diría que ha evolucionado el manejo desde esta especialidad del cáncer de cabeza y cuello y qué consideraciones cree que deben tenerse en cuenta durante el proceso?
La radioterapia externa 3D dio paso a la radioterapia tipo IMRT o de intensidad modulada para una mejor preservación de los órganos como las parótidas, fundamentales para la salivación al comer. La radioterapia de esta zona requiere de un control semanal del paciente en consulta para aliviar síntomas derivados de la inflamación que produce la radioterapia. El dato positivo es que la planificación previa de la radioterapia sobre un TAC del paciente predice los efectos secundarios que va a haber tanto a corto plazo como a largo plazo.

«La planificación previa de la radioterapia sobre un TAC del paciente predice los efectos secundarios que va a haber tanto a corto plazo como a largo plazo»

Desde MD Anderson Madrid – Hospiten han puesto en marcha un nuevo protocolo para pacientes de cabeza y cuello que elimina la toxicidad. ¿En qué consiste y qué impacto positivo va a repercutir en estos pacientes?
En general, nuestros pacientes se recuperan y pueden volver a su vida normal teniendo como única secuela una xerostomía grado 1 (sequedad de boca al dormir o al comer comida sin salsa o muy seca). Igualmente, los efectos secundarios agudos o durante el tratamiento se controlan mejor y logramos que la mayoría de los pacientes puedan seguir comiendo por boca sin necesidad de un tubo al estómago.

Las nuevas tecnologías juegan un papel cada vez más importante en el abordaje oncológico. ¿Qué avances en infraestructuras o dispositivos destacaría y cómo han impactado en el tratamiento de estos tumores?
En los tumores de cabeza y cuello ha sido muy importante la adquisición de softwares que dibujen de forma exacta la anatomía de cada paciente en el TAC de planificación. Por otro lado, los ensayos internacionales en fotobiomodulación han demostrado reducir los efectos secundarios en la piel y en las mucosas durante la radioterapia. Este tipo de láser ya se administra en MD Anderson en Houston y en otros países, pero en España prácticamente no existe. En MD Anderson Madrid – Hospiten estamos a la espera de recibir este dispositivo próximamente.

¿Qué rol juega la inteligencia artificial (IA) en el abordaje de estos tumores desde la oncología radioterápica?
La inteligencia artificial se utiliza en ese software de autocontorneo y también en la fusión de las imágenes para obtener mayor información sobre el tumor a tratar. Además, en los retratamientos con radioterapia, esta herramienta calcula la seguridad con que se pueden dar nuevos tratamientos en la misma zona.

«En los tumores de cabeza y cuello ha sido muy importante la adquisición de softwares que dibujen de forma exacta la anatomía de cada paciente en el TAC de planificación»

Dentro del servicio que lidera, también cuentan con otros avances tecnológicos como braquiterapia, radiocirugía de próstata o radioterapia para patologías benignas. ¿Cómo se aplica cada uno de ellos y qué aportan a los pacientes?
La radiocirugía de próstata y la radioterapia de patologías benignas para quitar dolor las estamos poniendo ahora en marcha tras el fichaje del Dr. José Domínguez, que cuenta con amplia experiencia en estos campos. La braquiterapia ginecológica se lleva haciendo tiempo en el centro, pero esperamos poder realizar próximamente la braquiterapia intersticial que es beneficiosa para tumores de cérvix localmente muy avanzados junto a los Dres. Sofía Córdoba y José Domínguez.

¿Cómo se coordina el trabajo entre especialidades en el centro y qué importancia tiene de cara a ofrecer un abordaje integral a los pacientes?
La coordinación entre especialidades en MD Anderson Madrid-Hospiten se realiza de dos modos: en los comités multidisciplinares que tenemos semanalmente y diariamente, ya que contamos con una comunicación fluida entre profesionales para poder abordar decisiones terapéuticas urgentes o preferentes. Esto para los pacientes es fundamental para que los tiempos se acorten entre el diagnóstico y el inicio de tratamiento.

Con todo lo anterior, ¿cuáles diría que son los desafíos prioritarios que existen desde la oncología radioterápica, tanto a nivel general como en los tumores de cabeza y cuello en concreto?
Los desafíos generales son varios: por un lado, encontrar una radioterapia más efectiva y menos tóxica requiere de una mente abierta a hacer ensayos con tecnología nueva y fármacos nuevos en combinación con radioterapia. Por otro lado, necesitamos acercar la radioterapia a la población, ya que en general se desconocen sus múltiples beneficios y se tiene una concepción errónea sobre los efectos secundarios.

«Necesitamos acercar la radioterapia a la población, ya que en general se desconocen sus múltiples beneficios y se tiene una concepción errónea sobre los efectos secundarios»

En cuanto a los tumores de cabeza y cuello, es necesario encontrar terapias con una tasa de curación mayor en los tumores localmente avanzados (con tumores grandes o con ganglios) y también es necesario mejorar la terapia cuando hay una recaída, ya que actualmente siguen teniendo un pronóstico malo en la mayoría de los casos.

Y, quizá por último, habría que acercar la especialidad a los médicos que hacen el MIR, ya que muchos de ellos desconocen la existencia de una especialidad como es la oncología radioterápica, que combina un conocimiento amplio en oncología y la tecnología en constante evolución.

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