Rescate, asistencia sanitaria y apoyo psicológico, prioridades tras el devastador terremoto de Venezuela

G.M.C.
Era media tarde en Venezuela (medianoche en España) cuando se registró un doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 en el noroeste del país, al que siguieron una veintena de réplicas. Caracas, la capital, ha sido una de las zonas más afectadas, junto con La Guaira y Yaracuy. Más de 24 horas después, aún es imposible contabilizar las víctimas mortales y los heridos que ha causado. Hay millares de desaparecidos y las labores iniciales se centran en el desescombro en busca de supervivientes y la atención a los heridos en una red de sanitaria muy debilitada por la crisis política y económica en la que Venezuela lleva años inmersa.

Al cierre de esta información, el Gobierno venezolano contabilizaba al menos 164 fallecidos y casi 1.000 personas heridas, cifras trasladadas por la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Pero temen que con el paso de las horas el número continúe aumentando. El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que hay un 92% de probabilidades de que la cifra total supere los mil muertos, y sitúa en un 42% la probabilidad de que terminen siendo decenas de miles.

El Gobierno estadounidense estima que la cifra de muertos en Venezuela a causa del terremoto pueden llegar a decenas de miles

«Recibí una alerta apenas unos segundos antes de que todo empezara a temblar, y nos refugiamos bajo una columna. Allí nos abrazamos y rezamos, esperando a que todo pasara«. Así cuenta María Andreína Pernalete, una trabajadora de la ONG World Vision en Caracas, como vivió el terremoto junto a su madre, su marido y su bebé de dos años. Su vivienda ha quedado dañada y ahora se alojan en un convento de monjas.

El Ministerio de Defensa de España prepara un avión militar con 54 militares de la USAR, la unidad Búsqueda y Rescate Urbano de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Su misión será apoyar las tareas de rescate con el empleo de perros de búsqueda y de dispositivos específicos con cámaras de rescate.

La Unión Europea ha activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil (MEPC) y ya está trabajando en el envío de equipos de rescate de España, Italia y República Checa. Las organizaciones humanitarios que trabajan habitualmente en Venezuela ya han movilizado sus equipos para trabajar en labores de rescate y asistencia.

Elena Cáceres, Médicos del Mundo: «Nuestros equipos están recopilando información sobre el terreno para desplegar la asistencia necesaria de la forma más rápida y eficaz posible»

Médicos del Mundo ha activado sus mecanismos de respuesta de emergencia y está llevando a cabo una evaluación rápida de necesidades en coordinación con organizaciones locales, comunidades afectadas y otros actores humanitarios para determinar las prioridades de intervención.

«En estos momentos, nuestra prioridad es apoyar a las personas afectadas por esta emergencia, especialmente a quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. Nuestros equipos están recopilando información sobre el terreno para desplegar la asistencia necesaria de la forma más rápida y eficaz posible», ha señalado Elena Cáceres, coordinadora de Médicos del Mundo en Venezuela.

Además del rescate de personas, la atención sanitaria urgente, la habilitación de albergues de emergencia, el apoyo psicosocial y la recuperación de servicios básicos de salud y acceso a agua son las principales necesidades por cubrir. La organización ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para respaldar las labores de respuesta y recuperación, con el objetivo de garantizar que la ayuda llegue de forma rápida, coordinada y ajustada a las necesidades de la población damnificada.

«El temblor duró entre dos y tres minutos; pareció interminable», relata Luis Comenarez, trabajador de la ONG World Vision en Venezuela

La ONG World Vision está evaluando en las zonas del país en las que trabaja el impacto en la situación de niños y niñas, apoyo psicosocial, seguridad y protección y acceso a vivienda segura y agua potable en estos momentos en los que el desconcierto por la magnitud de los seísmos.

«El temblor duró entre dos y tres minutos; pareció interminable», relata Luis Colmenarez, otro de los trabajadores de World Vision en Venezuela. Vivió los dos terremotos seguidos desde la oscuridad de la sala de cine en la que disfrutaba con sus hermanas de la última entrega de Toy Story. «La gente comenzó a correr entre gritos y llantos. Los niños y niñas también gritaban de miedo», narra aún en estado de shock. «Algunas personas tropezaron y cayeron al suelo. Todo esto sucedió mientras intentábamos encontrar una salida de emergencia».

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