El Arsenal de Mikel Arteta logró la clasificación a la final de la Champions League, luego de imponerse por la mínima (2-1 en el global) y es el primer equipo en confirmar boletos para Budapest.
Ambos equipos se sacaron chispas en el Emirates Stadium. El duelo de vuelta, que venía de un empate en el Wanda Metropolitano con los goles de Viktor Gyokeres y Julián Álvarez, se mantuvo con ideas de juego idénticos al primer juego.
Ambos equipos comenzaron enérgicos y propositivos. Los bloques de ambos escudos subían y bajaban conforme la pelota se movía por el campo del club inglés y el orden táctico se mantuvo impoluto en los primeros cuarenta y cinco minutos. Las defensas, Jan Oblak y David Raya fueron importantes en todo el duelo, haciéndose figuras en las opciones más claras que el ataque de ingleses y españoles generaban.
Hacia el minuto veinte de juego el Arsenal fue más dominantes que el visitante, pero los dirigidos por el Cholo aprovechaban contraataques para poner en riesgo la estabilidad gunner. Griezmann, Simeone y Álvarez fueron importantes en el esquema defensivo del Atlético de Madrid, dado que bajaban a defender balones que corresponden a laterales y volantes recuperadores. La línea de cinco que ordenó el Cholo Simeone en la defensa parecía ser imbatible. Pero en el minuto 44, Bukayo Saka rompió el silencio en el estadio del Arsenal.

Arsenal abrió el marcador en Inglaterra
Todo comenzó con una jugada al espacio que Salibá hizo desde el medio campo hacia Gyokerest, totalmente habilitado. El balón se abrió, y el sueco, que tenía la presión del arquero esloveno, prefirió poner un centro desde la esquina derecha del campo. Esta pelota la recibió el mediocampista Leandro Trossard, que parecía perturbado ante la cantidad de cuerpos que lo separaban del arco.
Al final, optó por rematar, y entre Oblak y Simeone evitaron el gol en un primer término, algo que no lograron en la segunda acción de remate, cuando Bukayo Saka le ganó la posición a Le Normand y remató fuerte a menos de cinco metros para hacer que el estadio estallara de júbilo.
El árbitro no agregó tiempo extra y Lookman, que en el partido de ida había sido determinante para desgastar a los defensas del Arsenal, salió mirando al suelo. Había fallado la mayoría de sus pases y parecía descoordinado con el grupo español.

Definiciones y sufrimientos
El equipo español salió con la responsabilidad de empatar en el segundo tiempo. Pero en los primeros minutos el Arsenal se mantuvo firme, a la espera de un espacio que pudiera permitir el contraataque.
Al minuto 50, la defensa del Atlético envió un balón al otro costado del campo. Un cabezazo perdido habilitó a Giuliano Simeone que picó la pelota y superó al arquero Raya. Solo, ante la cancha vacía, no definió a tiempo y William Saliba lo desestabilizó. Cayó al suelo y saque de arco.
Cinco minutos después, Gyokeres tuvo la oportunidad de aventajar a los gunners, pero una reacción oportuna de Griezmann evitó que el sueco avanzara en su propósito.
El equipo español se veía decidido a empatar el duelo, proponiendo ante el local más opciones de gol. Hacia el 58′, ambos técnicos movieron el banco, para enfrentarse en un nuevo duelo estratégico de cara al cierre del partido. Oddegard también apareció en el segundo tiempo con un remate que se fue por encima de la red.
Los últimos treinta minutos: errores y ruptura de estrategias
Gyokeres volvió a tener una opción de gol que no pudo capitalizar sobre el 67′. Ambos escudos se intercambiaban el protagonismo, pero poco a poco el juego se abrió y las fallas en pases se hicieron más comunes.
Para evitar que el Atlético de Madrid empatara, las líneas del Arsenal se cerraron con el fin de robustecer la mitad de la cancha. El equipo español exigió al portero Raya, que se hizo figura evitando la igualdad en el minuto 80. Aunque el equipo español intentó, a falta de un minuto para el final, los hinchas del Arsenal festejaban la primera final del club en Champions luego de 20 años.
El árbitro agregó cinco minutos de adición y el Atlético de Madrid se lanzó con lo último que tenía al ataque. En el estadio de Londres, se escondieron los balones para que no se pudiera continuar el juego. Finalmente, el equipo clasificado fue inglés.











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