Sanidad propone reducir la jornada médica a 40 horas en cinco años y el comité lo ve insuficiente

Fátima del Reino Iniesta
La negociación entre el Ministerio de Sanidad y el Comité de Huelga para tratar de desconvocar la huelga médica por el futuro Estatuto Marco sigue abierta. El comité ha difundido este jueves tanto la propuesta remitida por el ministerio como su propia contrapropuesta, con el objetivo de «mantener la transparencia». Ambos documentos confirman que todavía persisten diferencias de fondo en los principales ejes del conflicto: jornada, guardias, negociación propia, clasificación profesional y jubilación.

La documentación hecha pública por la parte sindical incluye la propuesta que el Ministerio de Sanidad hizo llegar a los sindicatos médicos tras la reunión del viernes 17 de abril, así como la respuesta elaborada por el propio comité. La principal novedad del texto del ministerio es la incorporación de un calendario de reducción progresiva de la jornada máxima del personal médico, que reduciría hasta las 42 horas semanales a los tres años de la entrada en vigor de la norma y hasta las 40 horas a los cinco años.

Sanidad plantea una reducción gradual de la jornada máxima médica hasta las 42 horas a los tres años y 40 horas a los cinco

Ese planteamiento supone uno de los movimientos más concretos realizados por Sanidad en esta fase de la negociación.  Sin embargo, el comité considera que ese avance no resuelve el conflicto de fondo, al entender que la propuesta sigue sin cerrar los elementos estructurales que motivan la huelga.

Según recoge el documento ministerial, la reducción hasta las 42 y 40 horas requeriría acuerdo previo en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es decir, Sanidad dibuja una hoja de ruta progresiva, pero condicionada a desarrollos posteriores. Para el comité, precisamente ahí radica uno de los problemas centrales: que cuestiones esenciales sigan dependiendo de decisiones futuras y de su aplicación autonómica.

El Comité de Huelga ha difundido hoy la propuesta ministerial y su contrapropuesta para «mantener la transparencia»

En su valoración de la propuesta, la representación sindical reconoce que el texto incorpora «algún avance», pero concluye que sigue siendo «insuficiente» porque «no resuelve de forma completamente satisfactoria ninguno de los problemas nucleares» que han llevado a la convocatoria de huelga. «La ausencia de un ámbito negociador propio, la indeterminación del complemento de penosidad que se plantea y la delegación autonómica de materias esenciales sin calendario ni garantías son cuestiones que no pueden resolverse por la vía de la concreción técnica, sino que requieren movimiento político del ministerio», resumen.

¿Qué cambia en la propuesta de Sanidad?

Más allá del calendario de reducción progresiva de la jornada máxima, la propuesta difundida por el Comité de Huelga introduce otros cambios respecto a versiones anteriores del anteproyecto. Uno de ellos afecta al sistema de cómputo de la jornada. Si el borrador pactado en enero con los sindicatos del Ámbito de Negociación fijaba una jornada máxima de 45 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo cuatrimestral, el nuevo texto modifica esa referencia y pasa a hablar de e

Sanidad plantea además que los médicos puedan realizar, de forma voluntaria, una jornada superior a la establecida en el futuro Estatuto Marco, siempre dentro del límite fijado por la Directiva 2003/88. Esa actividad voluntaria tendría retribución diferenciada, aunque su concreción quedaría sujeta a negociación en cada servicio de salud.

Los sindicatos consideran que la oferta incorpora «algún avance», pero sigue siendo insuficiente

Junto a ello, el ministerio se compromete a promover la jornada ordinaria máxima de 35 horas en todo el Sistema Nacional de Salud, aunque recuerda que su determinación efectiva corresponde a cada comunidad autónoma. También prevé publicar, en el plazo de tres años desde la entrada en vigor del nuevo Estatuto, un estudio sobre la jornada máxima, teniendo en cuenta el impacto de las medidas organizativas adoptadas, la ordenación de la jornada de guardia y su adecuación tanto a las necesidades asistenciales como a las condiciones de trabajo.

El comité mantiene la exigencia de las 35 horas

Pese a esos movimientos, el comité mantiene sin cambios una de sus principales demandas: una jornada máxima de 35 horas semanales para el personal médico y facultativo. Para la parte sindical, la propuesta ministerial mejora la redacción en algunos puntos, pero no altera de manera suficiente el modelo de fondo.

El comité sostiene que el desacuerdo no está solo en el número de horas semanales, sino también en quién aplicará esa medida, con qué garantías y si los médicos podrán negociarla en un ámbito propio. Por eso, su contrapropuesta no se limita a reclamar una jornada de 35 horas, sino que también insiste en una mesa específica de negociación para el colectivo médico.

Guardias: avances parciales, pero sin acuerdo de fondo

Otro de los capítulos más sensibles sigue siendo el de las guardias. La propuesta de Sanidad mantiene el límite general de 17 horas para la jornada de guardia y señala que cualquier ampliación exigirá consentimiento previo y expreso del profesional, informe favorable del servicio de prevención de riesgos laborales y negociación en la mesa sectorial. Además, plantea extender este mismo esquema a las guardias de fin de semana, que podrían alcanzar las 24 horas mediante una reforma del borrador del anteproyecto.

El principal desacuerdo no está solo en las horas, sino en la falta de garantías, la negociación propia y la concreción de la penosidad

En materia retributiva, el ministerio reitera que la remuneración de la guardia debe tener en cuenta el tiempo efectivamente trabajado y también la penosidad inherente a su realización, aunque deja la cuantía concreta en manos de las comunidades autónomas. También contempla que el exceso de jornada de guardia producido de forma no voluntaria pueda compensarse mediante retribución económica o descansos, en los términos que se pacten en la negociación correspondiente.

Para el comité, sin embargo, este bloque sigue sin resolverse de forma satisfactoria, porque no fija con suficiente claridad ni el nuevo modelo de jornada ni el de guardias, ni garantiza el reconocimiento efectivo de la penosidad. En su planteamiento, toda actividad que exceda de la jornada ordinaria debe tener consideración de exceso de jornada, con reflejo en descansos, retribución y jubilación.

Ámbito propio de negociación y clasificación profesional

Uno de los nudos más importantes del conflicto es la reclamación sindical de un ámbito específico de negociación para médicos y facultativos. La propuesta de Sanidad contempla que las comunidades autónomas puedan crear ámbitos específicos de negociación dentro del sector sanitario, pero no recoge una mesa propia estatal y autonómica como la que exige el comité.

Ese punto tiene un peso político y profesional decisivo, porque para la parte sindical no se trata solo de una cuestión organizativa, sino de la capacidad real del colectivo médico para negociar en el futuro sus condiciones laborales de forma diferenciada. Por eso considera que, sin ese reconocimiento, el resto de compromisos pueden quedar debilitados.

También la clasificación profesional sigue generando diferencias. Sanidad plantea adaptar la clasificación del personal sanitario al marco del Espacio Europeo de Educación Superior, incorporando las especificidades derivadas de la formación sanitaria especializada, de la responsabilidad clínica y del nivel Meces. Sin embargo, el comité sostiene que esa formulación no concreta una verdadera diferenciación de grupos ni garantiza el reconocimiento profesional y retributivo que reclama.

En su contrapropuesta, insiste por ello en un nuevo sistema basado en los créditos universitarios, la especialización y la responsabilidad, con traslación efectiva a la clasificación y a las retribuciones básicas.

Jubilación: menos distancia que en otros bloques

En el ámbito de la jubilación, la distancia parece menor, aunque tampoco hay acuerdo. Sanidad recuerda que el anteproyecto contempla la posibilidad de iniciar el trámite de solicitud de la jubilación anticipada y prevé implantar la jubilación parcial para todo el personal estatutario mediante una disposición transitoria de aplicación inmediata.

El comité valora que estas cuestiones formen parte ya del debate, pero mantiene una propuesta más ambiciosa: un sistema flexible y voluntario entre los 60 y los 70 años, extensión de la jubilación parcial y jubilación anticipada sin penalizaciones, articulada mediante coeficientes que reconozcan la penosidad del trabajo médico y el impacto acumulado del régimen de jornada y guardias.

La difusión hoy de ambos documentos por parte del Comité de Huelga permite comprobar que la negociación sí ha registrado algunos movimientos, pero también que el desacuerdo sigue siendo profundo. Sanidad ha puesto sobre la mesa una senda gradual para reducir la jornada máxima, ajustes en el régimen de guardias, referencias a la revisión de la clasificación profesional y avances en jubilación. El comité, por su parte, interpreta que esos cambios siguen siendo parciales, abiertos y demasiado dependientes del desarrollo autonómico posterior.

Por eso, el conflicto no se explica solo por la diferencia entre 40 o 35 horas, sino por una discusión más amplia sobre quién decide, cómo se aplica lo acordado y con qué garantías normativas y políticas. Y es ahí donde, por ahora, continúa encallada la posibilidad de un acuerdo.

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