Un fármaco huérfano que cura el 80% de hernias diafragmáticas congénitas en modelos preclínicos necesita cinco millones de financiación para llegar a humanos

Pablo Malo Segura
«Para hacer ciencia en España hay que estar loco», lamenta Miguel Ángel Llamas, que lleva más de 20 años dedicado a la investigación y desde 2019 dirige la start-up Crazy Science & Business SL. La compañía ha desarrollado un compuesto inmunomodulador para la hernia diafragmática congénita que cuenta con la designación de medicamento huérfano de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) en junio de 2023 y aspira a iniciar ensayos en humanos en un plazo de dos a tres años. Más del 80% de los fetos tratados en modelos preclínicos con su compuesto nacen sin esta enfermedad rara.

Llamas atiende la llamada de iSanidad desde el laboratorio, donde un experimento en marcha le obliga a interrumpir la conversación durante unos segundos. La ciencia no se detiene mientras intenta conseguir la financiación que permita superar el conocido como «valle de la muerte» y llegar a la fase clínica.

Una enfermedad devastadora que comienza en el útero

La hernia diafragmática congénita (HDC) afecta a uno de cada 2.400 nacimientos, lo que supone más de 100 casos anuales en España. Habitualmente, se diagnostica en la ecografía del primer trimestre. Se produce durante el desarrollo fetal, cuando el diafragma no se cierra completamente y permite que órganos abdominales, especialmente hígado e intestinos, invadan la cavidad torácica, comprimiendo pulmones y corazón. En los casos más graves, la mortalidad supera el 80%.

Desde 2019, la biotecnológica española Crazy Science trabaja en un compuesto inmunomodulador administrado a la madre durante el embarazo que, en modelos preclínicos, logra evitar la patología en más del 80% de los casos

La ocupación del tórax por órganos abdominales impide el desarrollo normal pulmonar, dando lugar a hipoplasia pulmonar y a hipertensión pulmonar persistente, dos de las principales causas de mortalidad y morbilidad. «Cuando el bebé nace tiene los pulmones mal formados y suele tener hipoxia en las primeras horas de vida. Muchos de estos niños necesitan conectarlos a oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), con los efectos secundarios que esto puede tener en bebés recién nacidos», explica Miguel Ángel Llamas.

En España existen dos centros de referencia para esta patología, el Hospital La Paz de Madrid y el Sant Joan de Déu de Barcelona, a los que se derivan los casos diagnosticados. Los supervivientes pueden presentar secuelas respiratorias, digestivas, ortopédicas o neurológicas durante toda la vida, con ingresos recurrentes y cirugías complejas. El impacto económico es elevado: la literatura científica sitúa el gasto medio por paciente en torno a los 500.000 euros, sin contar costes indirectos familiares y laborales.

El manejo estándar consiste en estabilizar al recién nacido, realizando la cirugía correctora del diafragma normalmente en la primera semana de vida y, en los casos más graves, recurrir a soporte vital avanzado como la ECMO. Actualmente, el tratamiento se limita a cirugía tras el nacimiento y, en determinados casos, a la técnica intrauterina FETO, que busca estimular el crecimiento pulmonar aumentando artificialmente la presión intrapulmonar. Sin embargo, «esta técnica solo es aplicable a un 20% de los casos y tiene una eficacia limitada, ya que el aumento de supervivencia se encuentra entre el 15 y el 30% de los casos», señala.

El proyecto cuenta con designación de medicamento huérfano por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y acaba de recibir respuesta favorable al asesoramiento científico vinculante realizado

In Life: modular el sistema inmunitario antes de nacer

El proyecto de Crazy Science nace del hallazgo de una familia de compuestos con capacidad moduladora del sistema inmunitario. Cuando identificaron que uno de ellos mostraba un comportamiento especialmente prometedor, decidieron constituir la empresa en 2019 y protegerlo mediante una patente internacional (2023).

El candidato, bautizado provisionalmente como In Life, se administra a la madre tras el diagnóstico prenatal. El mecanismo de acción consiste en reorientar la respuesta inmunitaria hacia un perfil reparador. «Lo que este compuesto hace es modificar la respuesta del sistema inmunitario y que se ponga en formato reparador», expone.

La primera validación llegó desde uno de los centros de referencia. Según detalla, Mayte Vallejo Cremades, del Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz (IdiPAZ), con más de veinte años de experiencia en la enfermedad, probó el compuesto en modelos experimentales. Tras repetir los ensayos en varias ocasiones, la respuesta de la investigadora fue contundente. «En esta enfermedad todos son grises y lo tuyo es blanco nacarado. Es tan blanco que no me lo creo, así que lo he repetido 5 veces».

Eficacia demostrada en dos modelos animales

La eficacia del compuesto se ha demostrado en dos modelos animales distintos, lo que refuerza la solidez del mecanismo. En el primero, la malformación se induce mediante nitrofén, un antiguo herbicida retirado tras comprobarse que provocaba este tipo de malformaciones, reproduciendo un posible origen ambiental de la enfermedad. En el segundo, se emplea un modelo genético en el que la hernia aparece por alteraciones hereditarias, simulando el componente genético descrito en humanos.

En ambos casos, el tratamiento restauró el número medio de fetos viables y logra que «más del 80% nazcan totalmente curados y sin hipoplasia pulmonar». Además, los estudios histológicos muestran una correcta formación pulmonar. «Hemos demostrado la eficacia en dos modelos animales. Hay un montón de tratamientos que salen a mercado con un solo modelo o con resultados básicos &amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;lt;em>y nosotros tenemos un <strong>dosier científico brutal</strong>», reivindica.

=»color: #00ccff;»>Miguel Ángel Llamas: “La designación de fármaco huérfano, entre otras cosas, te asegura diez años de exclusividad de mercado”

Dosis, fabricación de bajo coste y aval regulatorio

En los modelos animales, debido a la corta duración de la gestación en rata (21 días), el compuesto se administró en una única dosis. «Con un solo tratamiento ha curado totalmente», explica. Sin embargo, los estudios de toxicidad se están diseñando de forma que se contemplan dos posibles administraciones para mantener cierta flexibilidad cuando se traslade a humanos.

«Si es muy eficaz y con una dosis es suficiente, se haría así. En caso contrario, se administraría una segunda dosis porque además la fabricación es muy barata». Este punto no es un detalle menor desde el punto de vista clínico e industrial: una pauta potencialmente breve y una producción de bajo coste reducen la complejidad terapéutica y el riesgo de escalado.

El proyecto obtuvo la designación de medicamento huérfano por parte de la EMA en junio de 2023. «La designación de fármaco huérfano te asegura diez años de exclusividad de mercado», explica Llamas. Además, permite acceder a asesoramiento científico gratuito y a determinadas flexibilidades regulatorias.

Recientemente, la compañía ha recibido la respuesta vinculante del Scientific Advice solicitado a la agencia europea en donde contesta, entre otros temas, a cómo hacer los estudios de toxicidad y con qué especies animales. Llamas explica que la validación del conejo como especie no roedora para los estudios de toxicidad supone un ahorro superior a un millón de euros frente a otras alternativas más costosas. «Son ensayos tan caros que no te puedes lanzar y decir ‘yo creo que esto va a ir bien’ y luego tener que repetirlos», señala.

El salto a humanos y el «valle de la muerte»

El siguiente paso es completar los estudios de toxicidad reglamentarios y la fabricación bajo normativa GMP para poder iniciar ensayos en humanos. Para ello, Crazy Science necesita entre cuatro y cinco millones de euros. «Con ese dinero llegaríamos a pinchar los primeros humanos», afirma. En esa fase inicial podría plantearse un uso compasivo, aunque posteriormente sería necesario solicitar el ensayo clínico completo, lo que lleva asociado un «coste de millones de euros». El calendario estimado, si la financiación se concreta, es de dos o tres años.

Llamas insiste en que el riesgo científico se ha reducido al máximo. «Hemos ido limitando y eliminando todos y cada uno de ellos»: patente internacional extendida a Europa, Estados Unidos y Canadá; pruebas de seguridad; eficacia demostrada en dos modelos; designación huérfana y asesoramiento regulatorio vinculante. «Dentro de la biotecnología, esta inversión conlleva un riesgo muy limitado», precisa.

En las enfermedades raras el marco regulatorio permite una mayor flexibilidad de precio para incentivar la innovación. «El mercado estimado en Europa y Estados Unidos podría situarse entre 300 y 900 millones de euros en los primeros cinco años, dependiendo del precio final», comenta.

El desafío ahora es obtener la financiación que permita seguir avanzando en la investigación. «Estamos en el famoso valle de la muerte. O encontramos a alguien que nos ayude a pasar al siguiente escalón o el tratamiento no llegará a los pacientes. Es una pena ver cómo muchos proyectos brillantes se quedan sin desarrollar en centros de investigación y en pequeñas empresas porque no son patrocinados por alguien famoso que tenga un bebé con esta enfermedad», concluye Llamas.

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