Entre los días tres y cinco el perfil cambia hacia sepsis, complicaciones del síndrome de aplastamiento y deshidratación severa

Gema Maldonado Cantero
Los dos terremotos seguidos que sacudieron Venezuela el pasado miércoles han sumido al estado de La Guaira, Caracas y otras zonas cercanas en una situación de caos y emergencia sanitaria. Los datos oficiales contabilizan este martes más de 1.700 muertos y 5.000 heridos. Una cifra que puede ser mucho mayor ante la cantidad de desaparecidos. Hay varias webs creadas por iniciativa popular para reportar personas desaparecidas. Una de ellas, Desaparecidos Terremoto Venezuela, contabiliza más de 43.000 personas de las que aún no se sabe nada. Las horas pasan y las posibilidades de encontrar personas con vida bajo los escombros se van reduciendo.

Una catástrofe de estas características supone una crisis sanitaria cuyas consecuencias están aún por ver. A la violencia de los terremotos y el caos que genera se suma una red sanitaria que ya estaba debilitada por años de crisis política y económica. ¿Qué se están encontrando los servicios de rescate y los médicos de urgencias? ¿cómo se aborda un síndrome de aplastamiento? ¿están cambiando las urgencias médicas con el paso de los días?.

El Dr. Carlos Zapa relata la situación sanitaria que se están encontrando los equipos de rescate y atención médica de urgencias

El Dr. Carlos Zapa relata a iSanidad la situación sanitaria que se están encontrando los equipos de rescate y atención médica de urgencias bajo su coordinación en las zonas más afectadas por los seísmos, pero lo hace desde la frontera en Colombia, donde la situación política le llevó al exilio hace nueve años. Este cirujano venezolano, experto en medicina crítica y docente en programas de formación en emergencias y medicina táctica, ha participado en la atención médica en catástrofes en distintos países. Admite que ver la devastación en su país «golpea distinto». «Duele muchísimo y rompe el alma», señala a través de mensajes de whatsapp.

Las necesidades médicas van cambiando conforme pasan los días. Si en las primeras horas tras los dos seísmos del miércoles abundaban los «politraumatismos, fracturas por aplastamiento, heridas por objetos contundentes», en los últimos días empiezan a aparecer «complicaciones infecciosas» y una de las cosas que más le preocupan, la «descompensación en pacientes crónicos». Además, el abordaje del síndrome de aplastamiento «es una de las prioridades clínicas» estos días.

Equipos de rescate en el terremoto de Venezuela

El médico asegura que sus equipos están encontrándose con «trabas deliberadas» por parte del Gobierno venezolano para la entrada de ayuda humanitaria y denuncia prácticas delictivas de las autoridades, una información que no ha sido posible verificar, y que está siendo «el punto más doloroso de esta misión» para el Dr. Zapa.

«Tenemos a miles de damnificados sin acceso a agua, comida o atención medica de calidad»

¿Cuál es la situación sanitaria que se están encontrando los equipos de respuesta que coordina?
La situación sanitaria es crítica. Según cifras oficiales, los terremotos dejaron más de 1.450 fallecidos [cifra de lunes], pero las cifras en terreno superan por cuatro esa cifra que está siendo maquillada por el régimen chavista, que busca ocultar la verdad de la tragedia para ocultar años de crisis humanitaria y social y miles de heridos, con 13 hospitales también afectados, principalmente en La Guaira.

Tenemos a miles de damnificados hoy sin acceso a agua, comida o atención medica de calidad, junto con un país con cortes de electricidad de horas, con cortes de agua que duran días que se le suma a esta catástrofe, y las consecuencias epidemiológicas que llegarán las próximas semanas.

«La capacidad técnica y el conocimiento médico que tenemos en la región se ve neutralizado por una burocracia que no busca facilitar, sino controlar»

¿Cuáles están siendo los principales desafíos organizativos?
Este es el punto más doloroso de esta misión. No solo enfrentamos los desafíos normales de toda catástrofe (cadena de frío para medicamentos, transporte en zonas con infraestructura colapsada, coordinación entre decenas de organizaciones), sino un obstáculo adicional que hemos vivido de primera mano mis equipos y yo en los pasos fronterizos: extorsión y burocracia deliberada por parte de actores militares y policiales que exigen pagos en dólares para permitir el paso de ayuda humanitaria.

Hemos sido testigos de retenes donde se condiciona el ingreso de insumos médicos a «colaboraciones» económicas, de trámites que se alargan sin justificación técnica, y de un patrón donde efectivos se presentan en zonas de derrumbe más para figurar que para trabajar, mientras las comunidades hacen el rescate real con sus propias manos.

«Con 13 hospitales afectados estructuralmente, la capacidad instalada que ya era insuficiente se redujo aún más justo cuando la demanda se multiplicó»

El resultado neto es que la capacidad técnica y el conocimiento médico que tenemos en la región se ve neutralizado por una burocracia que no busca facilitar, sino controlar y, en muchos casos, lucrarse de la tragedia. Eso retrasa la llegada de insumos críticos en las horas que más cuentan para salvar vidas.

¿En qué estado afronta esta situación de emergencia el sistema sanitario venezolano?
El sistema llega a esta catástrofe ya deteriorado por años de subinversión, fuga de personal calificado y escasez crónica de insumos. Con 13 hospitales afectados estructuralmente, la capacidad instalada que ya era insuficiente se redujo aún más justo cuando la demanda se multiplicó. Tenemos hospitales que críticamente estaban sin insumos y medicinas. Por ejemplo, antes de la desgracia, para operarse de una apendicitis el paciente debía comprar desde el catéter IV hasta los insumos para la cirugía, en un hospital donde el sueldo mensual del venezolano de a pie es de tres dólares al mes.

«El manejo del síndrome de aplastamiento exige un reconocimiento precoz y un inicio temprano de fluidoterapia agresiva junto con el monitoreo electrolítico estricto»

¿Qué tipo de lesiones y patologías están siendo más frecuentes entre las víctimas del terremoto?
En las primeras 72 horas predominan politraumatismos, fracturas por aplastamiento, heridas por objetos contundentes, neumotórax traumático, síndrome de aplastamiento y lesiones craneoencefálicas. Conforme pasan los días, emergen complicaciones infecciosas, como heridas contaminadas y gangrena gaseosa; deshidratación, y descompensación de patologías crónicas preexistentes, como diabetes, hipertensión e insuficiencia renal por interrupción de tratamientos.

¿Qué importancia tiene el síndrome de aplastamiento y cómo se está abordando en esta misión?
Es una de las prioridades clínicas de esta misión. Su manejo exige reconocimiento precoz (mioglobinuria, hiperkalemia, lesión renal aguda) e inicio temprano de fluidoterapia agresiva, idealmente antes o inmediatamente después de la liberación del paciente atrapado, junto con el monitoreo electrolítico estricto. En contextos austeros sin acceso inmediato a diálisis, el manejo prehospitalario del potasio y la prevención de la falla renal son determinantes en el pronóstico con fármacos especializados y una valoración hora a hora de la función renal y cardíaca.

«Las primeras horas exigen control de hemorragia, manejo de vía aérea, de fracturas, shock hipovolémico y descompresión torácica»

¿Cuáles son las lesiones que requieren una actuación más inmediata durante las primeras horas tras un terremoto y cómo están evolucionando con el paso de los días las patologías y las complicaciones médicas que aparecen?
Las primeras horas exigen control de hemorragia, manejo de vía aérea, manejo de fracturas, shock hipovolémico y descompresión torácica. Entre los días tres y cinco, el perfil cambia hacia sepsis, complicaciones de síndrome de aplastamiento y deshidratación severa.

Después de la primera semana, predominan enfermedades transmisibles por hacinamiento y agua no potable, y descompensación de crónicos. Y estos últimos son los que más me preocupan, ya que no tenemos como sostener a miles de damnificados que ya antes no tenían acceso a servicios básicos y medicina.

«Los pacientes crónicos sin acceso a su medicación habitual se convierten silenciosamente en los segundos heridos de un terremoto»

¿Cómo influye la falta de infraestructuras sanitarias en la evolución de los pacientes críticos, pero también de los pacientes crónicos descompensados?
La ausencia de electricidad estable, agua potable y cadena de frío hace que pacientes que en condiciones normales serían estables se compliquen rápidamente. Los pacientes crónicos sin acceso a su medicación habitual, como insulina, antihipertensivos o tratamiento de diálisis, se convierten silenciosamente en los segundos heridos de un terremoto. Y quizás estos últimos las próximas semanas serán el gran reto a sostener y ayudar.

¿Qué habilidades considera que deberían incorporarse con mayor peso en la formación de los médicos que quieran participar en misiones de emergencia?
Priorizo el triaje en escenarios de recursos limitados, el manejo de síndrome de aplastamiento y de vía aérea quirúrgica básica, la medicina austera y remota, la salud mental para primeros respondientes y, cada vez más relevante, la capacidad de navegar entornos donde la respuesta institucional no es confiable ni transparente.

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