Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2026
Redacción
La sostenibilidad se ha incorporado de lleno a la gestión sanitaria. En hospitales con actividad permanente, alta demanda energética y procesos asistenciales complejos, reducir el impacto ambiental sin comprometer la calidad ni la seguridad del paciente exige medidas concretas basadas en la eficiencia energética, la digitalización, la gestión de residuos, el uso responsable de recursos y la participación de los profesionales. Josefina Medina, directora de Calidad, Prevención e Instalaciones en el Hospital Universitario San Francisco de Asís, aborda cómo se aplica este enfoque en el día a día del hospital y qué papel tienen los equipos sanitarios en esta transformación.


Desde su experiencia, ¿qué significa la sostenibilidad aplicada a un hospital como el San Francisco de Asís?
Para nosotros, la sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino un compromiso real y diario. Significa, esencialmente, garantizar una atención sanitaria con la máxima calidad asistencial hoy, sin comprometer los recursos de mañana.
Aplicada a nuestro hospital, la sostenibilidad es un modelo de gestión donde la salud humana y la salud del planeta caminan de la mano. Es entender que cuidar de las personas también implica cuidar de su entorno, buscando un equilibrio perfecto entre la alta exigencia médica y la sostenibilidad tratada desde las perspectivas ambiental, económica y social.
Los hospitales son infraestructuras especialmente complejas. ¿Cuáles diría que son los principales retos a la hora de ser sostenibles en este entorno?
Un hospital es una de las infraestructuras más complejas que existen a día de hoy. Funciona las 24 horas del día y los siete días de la semana de forma ininterrumpida, sin pausas ni cierres, porque la atención sanitaria de nuestros pacientes no puede detenerse.
La sostenibilidad es un modelo de gestión donde la salud humana y la salud del planeta caminan de la mano
Para que esto sea posible, el hospital debe contar con una gran variedad de instalaciones técnicas, logísticas, asistenciales y de soporte que generan un impacto ambiental y un consumo energético muy importantes. El principal reto radica en transformar ese ritmo constante y esa alta exigencia en un modelo eficiente, demostrando que es totalmente posible mantener la excelencia médica y la seguridad del paciente mientras reducimos drásticamente nuestra huella ecológica y optimizamos los recursos.
Ha mencionado que la sostenibilidad se aborda desde distintas dimensiones. ¿Cómo se integran en su modelo los aspectos ambiental, económico y social?
En nuestro hospital, estos tres aspectos forman los pilares fundamentales que sostienen toda nuestra estrategia. En cuanto a la sostenibilidad ambiental, nos centramos en reducir el impacto ecológico mediante la eficiencia energética, la reducción de emisiones, el uso responsable del agua y una gestión excelente de los residuos.
Respecto a la sostenibilidad económica, esta consiste en optimizar nuestros procesos usando de forma eficiente los recursos, para asegurar la viabilidad de la institución a largo plazo. Digitalizar y hacer más eficientes los procesos nos permite reducir costes sin afectar a la calidad asistencial.
Y, finalmente, la sostenibilidad social está enfocada por completo en las personas. Priorizamos el bienestar, la seguridad, la formación, la igualdad y la humanización de la asistencia, tanto para nuestros pacientes como para los profesionales que forman nuestra familia sanitaria.
¿Cómo consiguen trasladar ese compromiso con la sostenibilidad a acciones concretas dentro del hospital?
El verdadero valor de una estrategia sostenible está en la capacidad de transformar las declaraciones de intenciones en realidades medibles. Lo conseguimos a través de dos vías: la inversión en instalaciones y, sobre todo, el desarrollo de una cultura compartida.
Digitalizar y hacer más eficientes los procesos nos permite reducir costes sin afectar a la calidad asistencial
Tenemos la firme convicción de que, con pequeños gestos de muchas personas, se consiguen grandes logros. Por eso, impulsamos programas de formación y concienciación para nuestros profesionales. Buscamos que sientan el hospital como su propio hogar, ya que cuando cuidas tu entorno como cuidas tu casa, resulta natural y sencillo aplicar las buenas prácticas en el día a día.
En el ámbito ambiental, ¿qué medidas destacaría que estén teniendo mayor impacto en la reducción del consumo energético o de residuos?
Hemos implementado medidas de vanguardia con un impacto inmediato. En materia de gestión energética, hemos sustituido toda la iluminación del complejo hospitalario por tecnología LED con detectores de presencia en zonas estratégicas.
Además, contamos con un sistema de control centralizado de climatización que optimiza la temperatura y paneles solares térmicos que sirven de apoyo para el agua caliente sanitaria, una de nuestras mayores demandas energéticas. En cuanto a los residuos, aplicamos una segregación estricta en origen (reciclando papel, plástico, vidrio de cafetería y residuos electrónicos).
Para los residuos biosanitarios peligrosos, utilizamos cubos especiales de plástico reciclable gestionados por una empresa externa autorizada. Tampoco nos olvidamos de la movilidad sostenible, ofreciendo un estacionamiento gratuito para bicicletas que incentiva el transporte limpio entre el personal trabajador.
La digitalización está siendo clave en muchos sectores. ¿Qué papel juega en su estrategia de sostenibilidad, especialmente con iniciativas como el Portal del Paciente?Efectivamente, nuestro proyecto estrella ha sido la estrategia de digitalización de la historia clínica junto con la implantación del Portal del Paciente, ya que representa la sinergia perfecta entre los tres pilares de la sostenibilidad (ambiental, económica y asistencial).
La transformación sostenible de la sanidad solo se logra sumando los pequeños gestos diarios de toda la comunidad sanitaria
Hemos eliminado impresiones de documentos innecesarias y unificado una historia clínica electrónica única. A través del Portal del Paciente, los usuarios acceden de forma ágil a citas, resultados, tratamientos e informes sin necesidad de soportes físicos. Los resultados hablan por sí solos: hemos reducido entre un 40% y un 50% el consumo de papel en el primer año, disminuyendo costes de archivo y almacenamiento, pero aumentando drásticamente la seguridad, la trazabilidad de los datos y la comodidad para el paciente.
Por último, ¿qué mensaje trasladaría a otros centros sanitarios que están empezando a trabajar en sostenibilidad o quieren reforzar su estrategia en este ámbito?
Les aconsejaría que no lo afronten como una meta rígida o una obligación legal, sino como un camino de mejora continua que empieza en las personas. Es la oportunidad de demostrar que los centros sanitarios podemos liderar el cambio hacia un mundo más saludable. Que empiecen por concienciar a las personas y por realizar pequeñas acciones concretas.
Al final, la transformación sostenible de la sanidad no se logra con un solo gran proyecto, sino sumando los pequeños gestos diarios de toda la comunidad sanitaria. En este momento en el que nos encontramos celebrando nuestro centenario, miramos hacia atrás con orgullo y hacia adelante con el firme convencimiento de que la eficiencia y la responsabilidad social son el único camino posible hacia el futuro de la sanidad en España.














Deja una respuesta