P.D.C
La falta de plazas estructurales y el reconocimiento profesional impiden a la mayoría de las enfermeras de atención primaria ejercer sus competencias, provocando el colapso de las consultas. Esta es una de las conclusiones del informe ‘La Enfermería Familiar y Comunitaria: pieza clave para la sostenibilidad y liderazgo de la atención primaria en España’, elaborado por la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (Faecap), presentado este lunes en CaixaForum Madrid.
Con un gasto en formación por parte del Sistema Nacional de Salud (SNS) de 429 millones de euros, el informe refleja que actualmente hay 18.600 enfermeras con formación especialidad en enfermería familiar y comunitaria que no pueden ejercer su profesión por barreras estructurales, ya que solo existen 2.520 plazas. Esta situación provoca una frustración y una devaluación de la profesión de las enfermeras. En palabras de Esther Nieto, presidenta de Faecap, durante su intervención en la presentación del informe, “las enfermeras especialistas no pueden ejercer, lo que provoca un desperdicio de talento y una ineficiencia estructural que dificulta la capacidad de transformación de la atención primaria en un momento marcado por el envejecimiento de la población; el aumento de la cronicidad; la mayor complejidad asistencial; y la necesidad de reforzar la atención cercana, continuada y comunitaria”.
El coste de formación de las enfermeras en la especialización de Enfermería Familiar y Comunitaria es de 429 millones de euros
Una de las barreras que destaca el documento es la tasa actual de las enfermeras en atención primaria en España, que se sitúa en el 0,7 por cada 1.000 habitantes. La Faecap propone aumentar este ratio entre 1 y 1,2, el cual podría garantizar una atención integral y continuada. Otra de las barreras que impiden revertir esta situación es la desigualdad y fragmentación que existe entre las comunidades autónomas en la implantación de la especialidad. Aragón, Galicia, Comunidad Valenciana y Comunidad de Madrid son las más avanzadas en la implementación real de la especialidad, mediante la creación formal de la categoría profesional; en contraposición están Cantabria, La Rioja o Navarra, que son las comunidades autónomas más atrasadas en este aspecto. “Nos encontramos con un mapa territorial muy dispar que genera inequidad y dificulta el aprovechamiento real del potencial de estas profesionales”, ha enfatizado Nieto.
Por otro lado, desde la Faecap también ha puesto el foco en la Ley del Medicamento, en relación con la prescripción enfermera, la cual no es homogénea en todas las comunidades autónomas. Además, de las nueve guías que ha publicado el Ministerio de Sanidad para poder ser habilitantes en la prescripción, solo 3 de las 17 comunidades autónomas no tienen puesta la receta electrónica para la enfermería. Analizando cuántas enfermeras la utilizan o pueden utilizarla, menos del 40% de las enfermeras en España pueden realizar esa prescripción activa, según el informe.

Según la Faecap, las enfermeras están preparadas para realizar una prescripción responsable, segura y basada en la evidencia
La Faecap ha defendido la necesidad de actualizar el marco normativo vigente, para promover la prescripción enfermera responsable, segura y basada en la evidencia, ya que esta situación está provocando “un colapso en la publicación de nuevas guías, que todavía no están pendientes de autorización ni de publicación”, ha manifestado Nieto. Y aboga por una reforma de la Ley de Medicamento para que esta prescripción “sea real y autónoma en las competencias en las que las enfermeras tenemos capacidad clínica y resolutiva”.
En este contexto, Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, presente en el acto de presentación del informe, ha explicado que “las enfermeras especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria es un claro ejemplo de fuga de talento interno”. Y ha añadido que este informe “puede catalizar o seguir impulsando los objetivos para que aquellas enfermeras con formación especializada en Enfermería Familiar y Comunitaria trabajen en enfermería familiar y comunitaria, porque es el elemento que mejora el nivel asistencial”.
Además, Padilla ha expresado que para conseguir este cambio se requiere la creación de la categoría dentro del marco de recursos humanos de cada servicio regional de salud, ya existente en todas las comunidades autónomas, y la creación de una bolsa concreta de plazas específicas para enfermeras con la especialidad en las ofertas públicas de empleo, que solo unas pocas comunidades autónomas lo están llevando a cabo.
En España, menos del 40% de las enfermeras puede realizar una prescripción
Por último, Francisco Cegri, vicepresidente de Faecap, ha manifestado que desde la federación se está realizando una campaña, no solo a nivel administrativo, sino también a nivel social. Para ello, se está llevando a cabo una comunicación divulgadora dirigida a los ciudadanos para que “conozcan que tienen una enfermera asociada y en qué puede ayudarles”, ha explicado. En esta línea, la Faecap han lanzado un vídeo divulgativo para dar a conocer la labor de la enfermera.
En el evento de presentación del informe, también han estado presente Paloma Calleja, asesora del secretario de Estado de Sanidad y responsable del Comité Nacional de Cuidados; Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP); y Guadalupe Fontán, coordinadora del Instituto de Investigación del Consejo General de Enfermería de España.















Deja una respuesta