palanca de cambio para la transformación del SNS

Anuario iSanidad 2025
Dra. Inmaculada Mediavilla Herrera, expresidenta de la junta directiva de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA)
El Sistema Nacional de Salud (SNS) ha sido históricamente un referente internacional. Sin embargo, en 2025 se enfrenta a una gran transformación, acelerada por la irrupción de la inteligencia artificial (IA).

La pandemia dejó al descubierto fragilidades estructurales —fragmentación asistencial, escasez de profesionales, envejecimiento poblacional y aumento de la cronicidad— que hoy se entrelazan con un nuevo desafío: integrar la tecnología en un sistema público, equitativo y centrado en las personas.

La IA puede convertirse en una palanca de cambio, pero no es una solución automática. Su impacto dependerá de la capacidad para orientarla estratégicamente, vincularla a los valores del SNS y situar a las personas —pacientes y profesionales— en el centro de la transformación.

En este contexto, los pilares estratégicos abordados en el XLI Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) —gestión de la calidad, atención centrada en la persona, cuidado de los profesionales, seguridad del paciente, digitalización y sostenibilidad— cobran un nuevo sentido.

La IA puede convertirse en una palanca de cambio, pero no es una solución automática

Gestión de la calidad en un entorno inteligente

La calidad asistencial sigue siendo el eje vertebrador del cambio. Las herramientas basadas en IA facilitan una medición más precisa de resultados, apoyan la toma de decisiones y detectan áreas de mejora con antelación. Pero debe integrarse en un marco de evaluación, ética y transparencia que asegure que los algoritmos refuercen —y no sustituyan— el juicio profesional. La calidad del sistema dependerá de los datos y de la capacidad para interpretarlos y transformarlos en mejoras reales.

Atención centrada en la persona en la era digital

La atención centrada en la persona considera no solo la enfermedad, sino también su contexto social, emocional y cultural. Este modelo promueve la autonomía, la toma de decisiones compartida y la coordinación entre niveles asistenciales.

Es necesario, por tanto, que los modelos predictivos y las plataformas inteligentes comprendan los determinantes sociales, emocionales y culturales que condicionan la salud. La IA no puede sustituir la escucha, la empatía ni la toma de decisiones compartida. Su valor radica en liberar tiempo y recursos para reforzar el vínculo humano, verdadero núcleo del acto asistencial.

Su valor radica en liberar tiempo y recursos para reforzar el vínculo humano, verdadero núcleo del acto asistencial

Cuidar a quienes impulsan la transformación

Los profesionales sanitarios son el corazón del SNS y el motor del cambio que este necesita. Sin embargo, la sobrecarga laboral, la precariedad y la falta de reconocimiento han generado un clima de desgaste.

Es imprescindible mejorar las condiciones laborales. Además, la adopción de tecnologías avanzadas exige una redefinición de competencias y una inversión decidida en formación, acompañamiento y bienestar. La innovación solo será sostenible si los profesionales participan en su diseño y perciben que la IA es una aliada, no una amenaza. Cuidar a quienes cuidan implica también ofrecer espacios de reflexión sobre el impacto ético y organizativo de la digitalización.

Seguridad del paciente y gobernanza del riesgo digital

La seguridad del paciente adquiere nuevas dimensiones en un entorno digitalizado. Los sistemas inteligentes pueden prevenir errores, identificar eventos adversos y mejorar la trazabilidad de los procesos, pero también introducen riesgos: sesgos algorítmicos, fallos de interoperabilidad o decisiones opacas.

Tenemos que incorporar la gestión del riesgo digital como una prioridad, fomentando una cultura que combine innovación con prudencia y supervisión humana.

Digitalización y gobernanza de la IA

La digitalización es una condición necesaria, pero no suficiente, para transformar el SNS. La oportunidad reside en cómo se asegure la calidad del dato, su uso y su gobierno.

La inteligencia artificial permitirá analizar el funcionamiento del sistema, orientar decisiones y diseñar políticas basadas en evidencia.

Sostenibilidad: tecnología con propósito

La sostenibilidad del SNS depende de su capacidad para adaptarse a los cambios demográficos y tecnológicos sin perder su vocación pública. La inteligencia artificial puede contribuir a optimizar recursos, mejorar la planificación y promover modelos preventivos.

Sin embargo, esto solo sucederá si la IA se integra en una estrategia de salud que contemple los determinantes sociales, el fortalecimiento de la atención primaria y la participación ciudadana. La tecnología, por sí sola, no garantiza sostenibilidad; el propósito con el que se usa, sí.

Conclusión

La irrupción de la inteligencia artificial marca un momento decisivo para el SNS. La tecnología será una poderosa herramienta de transformación, pero su valor dependerá de la visión estratégica con la que se integre.

Desde una reflexión colectiva podremos construir un sistema más inteligente, sostenible y fiel a los principios que lo inspiran.

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