Redacción
La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) continúa avanzando en el desarrollo del Proyecto Desarrollo Profesional Continuado del Directivo (DPC Sedisa), el Primer Sistema Integral de Certificación de Competencias Técnicas y Transversales de los Directivos de la Salud en España. Dentro de este proyecto, el perfil del director médico, llevado a cabo con la colaboración de Novartis, ocupa un lugar estratégico por su papel clave en la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la alineación de la práctica clínica con los objetivos de las organizaciones sanitarias.
Desde Sedisa recuerdan que «el director médico es una figura esencial en la estructura de las organizaciones sanitarias». En este sentido, resaltan que su función va más allá de la supervisión clínica, ya que lidera la estrategia asistencial, impulsa la calidad y seguridad de la atención, promueve la evaluación de resultados en salud y favorece la incorporación de la innovación en la práctica clínica, siempre alineada con los objetivos estratégicos y la sostenibilidad de la organización.
A través de su liderazgo, el director médico debe garantizar que los pacientes reciban una atención excelente, equitativa y centrada en sus necesidades, al tiempo que coordina a los profesionales sanitarios, fomenta el trabajo en equipo y facilita la adaptación de la organización a los constantes cambios del entorno sanitario.
Dulce Ramírez Puerta, vicepresidenta primera de Sedisa, coordinadora del Comité de Profesionalización y del Proyecto DPC, “el Desarrollo Profesional Continuado del Directivo supone un hito en la profesionalización de la Gestión Sanitaria en España. El director médico es un perfil clave para garantizar la calidad asistencial y la eficiencia del sistema, y contar con un sistema objetivo de evaluación y certificación de competencias permite reconocer su cualificación, impulsar su desarrollo profesional y fortalecer el conjunto del Sistema Sanitario”.
El director médico lidera la estrategia asistencial, impulsa la calidad y seguridad de la atención, promueve la evaluación de resultados en salud y favorece la incorporación de la innovación en la práctica clínica
Mapas de competencias técnicas y transversales
Uno de los pilares fundamentales del DPC Sedisa es la definición de mapas de competencias específicos para cada perfil directivo, elaborados con la participación de expertos de toda España y adaptados a la realidad del Sistema Nacional de Salud. En el caso del director médico, el mapa de competencias técnicas incluye ámbitos esenciales como la evaluación de resultados en salud, la orientación al paciente, la eficiencia en la gestión clínica, la capacidad de priorización, la autonomía profesional y la toma de decisiones basada en evidencia y resultados.
Junto a estas competencias técnicas, el DPC Sedisa otorga un papel central a las competencias transversales, imprescindibles para liderar organizaciones complejas y entornos en constante transformación. Entre ellas destacan la gestión y desarrollo de personas, la comunicación eficaz, la orientación estratégica, la toma de decisiones, la colaboración, la resiliencia, la integridad, la flexibilidad y gestión del cambio, la proactividad y la innovación, así como el aprendizaje continuo.
Según explica Eloína Núñez Masid, miembro de la junta directiva de Sedisa y coordinadora del perfil de director médico dentro del DPC, “el director médico debe combinar un profundo conocimiento clínico con habilidades de liderazgo y gestión. El mapa de competencias del DPC Sedisa define de forma clara y consensuada qué capacidades son necesarias para desempeñar este rol con excelencia, y la certificación permite garantizar que los profesionales están preparados para liderar la mejora de la práctica clínica y la transformación de las organizaciones sanitarias”.
Sedisa recuerdan que el director médico es una figura esencial en la estructura de las organizaciones sanitarias
Plataforma online, mentoría y certificación
En concreto, el proyecto se apoya en la plataforma online DPC Sedisa, una herramienta que permite a los directivos de la salud evaluar su nivel de competencias según el perfil que desempeñan o al que aspiran. Tras la autoevaluación, los profesionales pueden identificar áreas de mejora y acceder a itinerarios formativos personalizados, diseñados en función de sus necesidades y del mapa competencial correspondiente.
Todo el proceso cuenta con el acompañamiento de un mentor especializado, que orienta y asesora al directivo de la salud en su desarrollo profesional. La culminación del itinerario es la certificación voluntaria de competencias, que distingue a aquellos profesionales cuya experiencia, formación y logros avalan su capacidad para ejercer responsabilidades directivas en organizaciones sanitarias.
Con esta iniciativa, Sedisa busca reforzar su compromiso con la mejora de la gestión sanitaria, la profesionalización de los directivos de la salud y la puesta en valor del liderazgo clínico, convencida de que una dirección médica formada, evaluada y reconocida redunda directamente en mejores resultados para los pacientes, los profesionales y el conjunto del sistema sanitario. “Invertir en el desarrollo y certificación de las competencias de los directores médicos es invertir en mejores resultados en salud, en organizaciones más eficientes y en una mayor confianza de pacientes y ciudadanía en el Sistema Sanitario”, concluye Eloína Núñez Masid.














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