
El Ministerio de Salud y Protección Social cerró la puerta a una maniobra jurídica de la Fábrica de Licores de Antioquia para detener la vigilancia que ejerce la Superintendencia Nacional de Salud sobre esa empresa. A través de la Resolución 001222 del 25 de junio de 2026, la cartera rechazó la recusación que el gerente de la fábrica, Esteban Ramos Maya, había interpuesto contra el superintendente Daniel Quintero Calle.
La recusación buscaba apartar a Quintero Calle del proceso argumentando una presunta enemistad grave y un supuesto conflicto de intereses, originados en publicaciones que el funcionario habría realizado en sus redes sociales. Sin embargo, el Ministerio analizó el caso a fondo y concluyó que los hechos alegados no configuraban ninguna de las causales establecidas en los numerales 5 y 8 del artículo 11 de la Ley 1437 de 2011.
Las razones del rechazo
La cartera fue contundente en dos puntos clave. Primero, aclaró que el auto que ordenó la auditoría no fue expedido por el superintendente Quintero Calle, sino por un superintendente delegado, lo que desvirtúa de raíz la pretensión de que existía un conflicto personal en la decisión. Segundo, señaló que las publicaciones en redes sociales invocadas por Ramos Maya corresponden al ejercicio legítimo de la libertad de expresión, el control ciudadano y el debate público, y no constituyen evidencia de una enemistad personal que pudiera comprometer la imparcialidad del proceso administrativo.
La auditoría, en marcha
Con esa decisión en firme, la Superintendencia Nacional de Salud retoma sin obstáculos la auditoría ordenada mediante el Auto No. 202659000001332-7 del 22 de junio de 2026, cuyo propósito es examinar el manejo de los recursos que la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia transfiere al Sistema General de Seguridad Social en Salud.
La Supersalud recordó que tiene la responsabilidad legal e institucional de vigilar las rentas provenientes de la venta de licores, tabaco y juegos de suerte y azar, recursos que financian de manera directa el sistema de salud colombiano. En ese marco, ratificó que sus actuaciones sobre la Fábrica de Licores no obedecen a motivaciones ajenas al deber legal, sino al cumplimiento de sus competencias y a la protección del dinero público destinado a garantizar el derecho fundamental a la salud de los colombianos.
El trasfondo del conflicto
El episodio pone en evidencia las tensiones que existen entre algunas entidades territoriales y los órganos de vigilancia del sector salud, especialmente cuando se trata de fiscalizar el flujo de recursos parafiscales hacia el sistema. La Fábrica de Licores de Antioquia es una empresa industrial y comercial del departamento y uno de los principales aportantes de rentas cedidas en esa región del país.
Lo que sigue
Con la recusación descartada y la auditoría reactivada, la Superintendencia Nacional de Salud deja en claro que sus investigaciones no se detendrán ante mecanismos jurídicos que, según el propio Ministerio de Salud, carecen de fundamento legal. El proceso seguirá su curso y sus resultados determinarán si los recursos destinados a la salud de los antioqueños están siendo manejados de manera correcta y transparente.
Las claves de la noticia en tres preguntas
¿Qué buscaba la Fábrica de Licores de Antioquia con la recusación contra el superintendente Quintero Calle?
El gerente Esteban Ramos Maya presentó la recusación para intentar apartar al superintendente Daniel Quintero Calle del proceso de auditoría. Alegó una presunta enemistad grave y un conflicto de intereses basados en publicaciones de redes sociales. En la práctica, la maniobra buscaba bloquear o demorar la revisión de los recursos que la fábrica transfiere al sistema de salud.
¿Por qué el Ministerio de Salud rechazó la recusación?
El Ministerio determinó que los argumentos no cumplían las causales legales previstas en la Ley 1437 de 2011. Explicó dos razones: primero, que el auto que ordenó la auditoría lo firmó un superintendente delegado, no Quintero Calle; y segundo, que las publicaciones en redes son ejercicio de la libertad de expresión y del debate público, no prueba de enemistad personal que afecte la imparcialidad administrativa.
¿Qué ocurre ahora con la auditoría sobre la Fábrica de Licores de Antioquia?
Con la recusación rechazada, la Supersalud retoma sin obstáculos la auditoría ordenada el 22 de junio de 2026. El objetivo es revisar el manejo de los recursos que esa empresa transfiere al Sistema General de Seguridad Social en Salud, provenientes de las rentas de licores, tabaco y juegos de azar. La Supersalud ratificó que continuará su función de vigilancia para proteger el dinero público destinado a la salud de los colombianos.













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